Maduro, el insostenible

En la imagen se ven tres cajas de trailer, una amarilla en el centro y dos color celeste que están atravesadas sobre los carriles de una autopista. Frente a estos estorbos, hay una especie de malla anticiclónica y en tres carriles hay unos bloques de concreto. La fotografía muestra una vista aérea de la frontera entre Cúcuta, Colombia y Táchira, Venezuela. Está bloqueada para impedir el paso de ayuda humanitaria. La mente preclara que pergeñó semejante idea es la de Nicolás Maduro.

Como sucede en estos tiempos, en las redes sociales hay muchos simpatizantes del régimen chavista en México. Elevan el puño a favor de la revolución bolivariana y cuando alguien opina en contra de Nicolás Maduro se rasgan las vestiduras y gritan que todo esto se debe a los abusos y al aislamiento al que se han visto sometidos por el enemigo maldito que representa Estados Unidos. Para ellos, el mal está en el exterior y es culpa de los yankees todo lo malo que pasa en Venezuela. Es ese cruel cerco económico, igual al que le impusieron a Cuba, lo que los tiene así.

Pero, si entre Castro y Chávez había grandes diferencias; entre Castro y Maduro hay una fundamental: astucia. No imagino a ningún mandatario que goce de sus facultades mentales alegar que el envío de alimento y medicina sea una provocación. El fundamento que los que apoyan al sucesor de Chávez tienen, es decir culpar al bloqueo económico del extranjero de la precaria situación venezolana, se las acaba de tirar Maduro a base de arrogancia y falta de sensibilidad. Si Maduro se hubiera tomado el tiempo de leer a Maquiavelo, se habría enterado que lo peor que puede hacer un mandatario es tener con hambre al pueblo.

Imagino a Maduro como esos changos que agitan el avispero seguros de que van a conseguir miel y no se dan cuenta de lo que están provocando. Mientras en México unos apoyan a Nicolás Maduro a la distancia, hay venezolanos que están enfermos y no tienen medicina, hay hambrientos a los que se les está negando alimento. No se puede tapar el sol con la sombra de un ideal bolivariano. Simón Bolívar ya se habría levantado en armas para liberar a Venezuela, esa era su naturaleza.

Hoy, la diplomacia trata de arreglar lo que Maduro descompone. No se trata de apoyar a Guaidó, se trata de ver las razones del pueblo venezolano al que no hay necesidad de bloquearlo desde el exterior. Su presidente ya lo está haciendo. Maduro está bloqueando la entrada del convoy de ayuda humanitaria, habrase visto. Esa posición es insostenible.

Globalización

Una de las críticas más fuertes al modelo neoliberal gira en torno a la globalización. Quienes esgrimen estas apreciaciones dicen que un mundo sin fronteras ha generado mayor desigualdad y una pero distribución de la riqueza.

Claramente, existe una falla terrible. En el mundo hay gente que tiene todo y a unos cuantos metros está gente que muere de hambre. Quien diga que eso es correcto está mal de sus facultades. Sin embargo, me parece que un mundo con menos fronteras, con libertad de movimiento para las personas, con posibilidades para vender y comprar sin enfrentar restricciones legales, de aranceles, en el que las diferencias sean riqueza y no motivos de odio o miedo no suena tan mal.

Es verdad, muchos ven en la globalización el monstruo de la desigualdad. Sin embargo, el verdadero esperpento es la ambición desmedida, la corrupción rampante y las divisiones enconadas. Me parece que perorar en contra de ricos sirve de poco. Elevar los puños y hablar de rebeliones es tan productivo como lo ejemplifica Orwel en The farm (La rebelión en la granja).

Desde mi punto de vista, es mejor optar por desarrollar una clase media pujante y vigorosa. Dejar de empujar a los ricos contra los pobres y promover políticas que ayuden a la gente a vivir mejor. Acabar con la corrupción y empezar a ver la riqueza de la diversidad. Dejar de ver al exterior como amenaza. Buscar puntos de encuentro y no de batalla.

Una mente globalizada puede ver la virtud en lo ajeno, adaptarse, se flexible para aprovechar oportunidades. Eso, no parece ir en contra de la distribución equitativa de la riqueza. Ver a un indio, a un japonés y a un mexicano haciendo negocios en igualdad de circunstancias y con condiciones parejas puede ser la solución a muchos problemas.

Lo que pasa es que hay que llamarle a las cosas por su nombre. Corrupción y ambición hay en la izquierda y en la derecha. Y, a los que les conviene elevar muros y generar odios es a aquellos que esconden su codicia bajo la piel de bondad. Hay que aprender a discernir.

Muchas preguntas, malas respuestas

El caso Ayotzinapa me genera muchas preguntas que tienen malas respuestas. Ahora, después de informe internacional, son cada vez más las dudas y las evidencias de las malas respuestas.  Desde un principio, no me queda claro qué estaban haciendo estos estudiantes tan lejos de su casa, tampoco entiendo las razones de su muerte. Sé que a estas alturas es políticamente incorrecto recordar que estos muchachos no andaban rezando el rosario, andaban secuestrando camiones. Pero, la verdad lisa y llana es que eso hacían. ¿Por qué la correcion le gana la carrera a la verdad? ¿Cuál verdad? ¿Por qué todos ven tan normal que jóvenes anden robando autobuses y quemándolos? 
Se tiende una nube de humo sobre la forma crónologica en que sucedieron los hechos, imagino que se quiere proteger a alguien y me figuro que ese alguien es el ejército. ¿No habría sido más fácil justificar una acción violenta revelando lo que estos chicos estaban provocando? Desde ese simple hecho, explicar claramente por qué estos normalistas dejaron Ayotzinapa para ir a Iguala, hay mucha turbiedad. ¿Qué andaban haciendo tan lejos? Más aún, ¿por qué los mataron?, ¿los mataron?, ¿qué pasó en realidad?
Tampoco entiendo como la izquierda, léase PRD y Morena, ahora tienen la piel tan delgada y reclaman el esclarecimiento del caso, cuando estos partidos eran uno mismo al llevar a la Presidencia Municipl de Iguala al principal implicado. Ni hablar de Ángel Aguirre, gobernador en funciones en los tiempos del desaguisado. ¿Cómo se atreven? Le endosan el problema que ellos generaron al gobierno federal, gritan en contra del presidente, se lavan las manos y se olvidan de su parte de responsabilidad. No hay que olvidar que Andrés Manuel López Obrador dio el espaldarazo al Alcalde de Ayotzinapa y hay evidencia gráfica que lo confirma. Decir que él se toma fotos con mucha gente no es pretexto. ¿Entonces? Nos enfrentamos a malas respuestas.
Peores respuestas dió la Procuraduría General de la República. Atraen el caso, pudiendo haber dejado a la autoridad estatal que se hiciera bolas y se evidenciará esa y muchas más de sus ineficiencias, ese y muchos más de sus cochupos. Pero en vez de lucirse y embarrarle en la cara el barro de la ineficiencia, son ellos los que quedan embarrados. Un soberbio Murillo Karam sale a dar una explicación terrible, manchada de rojo y, según los científicos, inverosímil. ¿Por qué lo hizo? Cierra el caso decretando que esa es la verdad histórica, se confunde de tiempos y piensa que su voz es ley. Abusa retando la inteligencia del pueblo. ¿Para qué?, ¿imaginó que dando carpetazo al asunto todo quedaría olvidado? Peores respuestas. La administración de Peña sigue sin darse cuenta de la dignidad de callarse y guardar silencio cuando no hay algo bueno que decir.
En la búsqueda de estos muchachos, nos enteramos que el subsuelo mexicano es una inmensa fosa común. La peor de las preguntas sigue sin respuesta. ¿Quiénes son todas esas personas? ¿Qué les pasó? ¿Cómo se llaman? ¿Qué hicieron para que los mataran y terminaran enterrados sin nombre? ¿Por que nadie habla de ellos?

¿Por qué nos mienten?

En medio del escándalo, en un escenario en el que nadie sabe y nadie supo, hay muchas preguntas que nadie quiere contestar y cuando lo hacen, dan muy malas respuestas.

  
  

Las deudas de la izquierda mexicana

La izquierda en México le queda a deber a la sociedad. Parece una constante: justo cuando creemos que va a brillar, se opaca. Ya no nos parecen chistosas sus ocurrencias y las interpelaciones que se escuchaban en voz de Porfirio Muñoz Ledo, que tanto nos divirtieron, hoy suenan tan lejanas, tan ajenas. No nos gusta el desacato en el Congreso, nos molestan las tomas de tribuna y la mayoría pensamos que existen mejores formas de expresar desacuerdos e inconformidades.
Pero la izquierda en México se queda atisbando lo que pudo ser y no es. Me evoca la imagen de una pequeñita que se para de puntitas para ver lo que sucede al otro lado de la ventana, no tiene estatura para elevarse por sí misma. La evidencia de sus compromisos a medias, toman Reforma, molestan a la ciudadanía con campamentos abandonados en los que no hay quien esté al frente. Se anotan al clientelismo que tanto critican y forman alianzas que únicamente ellos entienden. No hay claridad de miras ni solidez en sus valores.
Tuvieron la oportunidad de oro de formar un camino amarillo entre el Distrito Federal y el Pacifico, una ruta turística en la que se desarrollara industria , se generara empleo y se dibujaran círculos virtuosos desde la Ciudad de México hasta Acapulco o Zihuatanejo. La perdieron. Los gobernadores de Guerrero y Morelos al igual que el Jefe de Gobierno pertenecen al mismo partido. En teoría hablan el mismo idioma y no hay impedimentos políticos que se interpusieran en tan buen afán. ¿Qué sucedió?
Guerrero vive momentos de angustiosa ingobernabilidad, el Gobernador Aguirre expone sin pudor su incompetencia y habla de las nulas capacidades que tiene para contrarrestar los efectos del crimen . El Gobernador de Morelos, estado de la eterna primavera, Graco Ramírez tiene indices delincuenciales sorprendentemente altos. Por los caminos del Sur da miedo andar. No se diga escarbar la tierra, todo el territorio se volvió una fosa clandestina. En vez de aprovechar los atributos de los rincones más bellos del mundo, los ensucian y los hacen peligrosos, ¿así cómo?¿A quién le van a echar la culpa los señores de la izquierda? No han dado evidencias de saber administrar el poder, han quedado muy por debajo de la expectativa. Sin embargo, hay gente que todavía les tiene fe, hay huestes fieles que no se han cansado de esperar a pesar de las evidencias . Gente de bien que todavía confía. A ellos es a los que la izquierda mexicana les debe más. ¿Cuándo pagarán con buenos resultados esa deuda ?

IMG_2339.JPG

El error de la izquierda mexicana

El PRD decide retirarse del pacto por México y me parece que lo hace en mal momento. La izquierda le quita el apoyo al presidente Enrique Peña Nieto quien sorprendió a propios y a extraños cuando hace un año inició su mandato con un logro sin precedentes que fue aplaudido en aquel momento pues consiguió el aval de las principales fuerzas políticas del país e inició con el pie derecho su periodo presidencial.
Los mexicanos saludamos con beneplácito este pacto. Por fin las fuerzas políticas se dejarían de posturas clientelares y convenencieras, había llegado el tempo de los consensos. Estábamos tan contentos pues el propósito del Pacto por México era destrabar una serie de reformas que impulsarán el crecimiento del país. Los políticos se ponían serios, analizaban el escenario mundial y se daban cuenta de que a nuestro país se le habían negado las armas para luchar contra la competencia mundial. Reinaba la convicción de que la guerra debía ganarse afuera y no provocarla dentro de nuestras fronteras. Los mexicanos nos ilusionamos, pensamos que nuestros políticos se dejarían de dar patadas por debajo de la mesa, ya no se meterían el pie unos a otros y los acuerdos en cuanto a posturas básicas que nos permitieran estar mejor posicionados frente al mundo, finalmente se convertirían en realidad. Ahí les vamos. Cuidado China, India, Brasil, los mexicanos ya estamos listos, nos vamos poniendo de acuerdo.
Habría reformas, se avanzaría en un modelo laboral moderno y acorde a la realidad, se propondría una reforma fiscal que agrandara la base de contribuyentes, se buscaría una reforma política en la que nos prometieron que la democracia dejaría de costarnos tanto y habría rendición de cuentas, transparencia, se buscaría una reforma educativa que preparara mejor a los mexicanos, y se abordaría el tema de la energía para darle mayor competitividad al país.
Pero, como era de esperarse, las diferencias empezaron a fracturar el pacto. Evidentemente, las visiones de la izquierda y de la derecha, en México y en el mundo, son divergentes porque ven el mundo desde trincheras distintas. La naturaleza de la izquierda hace que su gente crea en ideales diferentes y en ocasiones antagónicos a los de la derecha. Eso no es novedad.Ya sabíamos que el Pacto por México no iba a durar para siempre, pero esperábamos que aguantara el tiempo necesario para lograr los objetivos planteados. Pues no. Era mucho pedir. Entre moches, arreglos en lo oscurito, corruptelas y canalladas se estrellaron y se rompieron las esperanzas de avanzar.
Lo sorprendente es que El Pacto se haya roto cuando apenas se estaban calentando los motores para las reformas estructurales que el país tanto necesita. Lo peor es que la izquierda se baje del caballo en el momento más malo, es decir, después de haber apoyado una miscelánea fiscal, que no una reforma, en la que lo único que se logró fue que los que hoy pagan, paguen más. Ni se aumentó la base de contribuyentes, ni se mejoró el método de recaudación, ni se impulsó a la economía. Nada. Por el contrario, la izquierda apoyó una serie de modificaciones que permiten al Ejecutivo gastar más sobre la base del endeudamiento. Entre el PRD y el PRI le jalaron el gatillo a una bomba de tiempo que lleva a gastar más de lo que se ingresa y ya sabemos los costos de este tipo de políticas deficitarias. Para sorpresa de muchos el PRD apoyó al PRI para apachurrar aún más a una clase media en peligro de extinción y la puso en aprietos, en peores aprietos. Justo cuándo necesitábamos su oposición, consintió. ¡Qué mal!
Desde 1988, las modificaciones que se lograron el el Congreso fueron sacadas adelante por el binomio PRI-PAN y tal parece que así seguirán las cosas. ¿Me pregunto qué pensará el PRD de pasar a la historia por haber apoyado una reforma fiscal tan mediocre y después salir huyendo ante la responsabilidad de sacar adelante las de mayor calado? En serio, ¿en qué estarán pensando? ¿Por qué no se prestan al debate crítico y civilizado? ¿Por qué no tomar tribuna en favor de los ciudadanos?
Por sí esto fuera poco y como si no pudieran ver el barril de pólvora en el que están sentados, les gusta jugar con fuego. Deciden romper el Pacto por México y no dudo que tengan buenas razones para hacerlo. Ni la Reforma política ni la energética les satisface. Pongamos que tienen razón. ¿Para qué azuzar a la gente? ¿Será que no se dan cuenta de la situación del país? ¿Qué no se percatan que hay grupos anarquistas que lo único que necesitan son pretextos para delinquir? ¿Fuerzas que sólo quieren un pretexto para sacar sus rifles? La situación es delicada y los señores tienen el tacto de un paquidermo.
El error más grave de la izquierda mexicana es que se rodea de malas compañías. México necesita una izquierda seria, comprometida con ideales altos, no merolicos que inciten a la violencia y luego, ante la gravedad a de los hechos resultantes, se agachen muertos de miedo. Las manifestaciones terminan en actos vandálicos, las protestas en asaltos y muchos guerreros furibundos acaban perpetrando actos criminales en nombre de los valores de la izquierda. Así, un policía en el ejercicio de su deber terminó apuñalado por un manifestante que salió de la cárcel después de pagar una multa ridícula. ¿En serio, eso es lo que quiere la izquierda? Proteger a maleantes y descobijar a la gente de bien es mala idea.Un grupo de encapuchados se unió a la manifestación convocada por López Obrador, iban aventando piedras, rompiendo vidrios de negocios, robando mercancías, incendiando establecimientos. Los afectados nada tienen que ver, en nada les estorban a los manifestantes. Son personas que tienen negocios lícitos y que quieren trabajar en forma honesta, pero no pueden. De los criminales que acabaron con el patrimonio de gente decente nadie sabe nada. No hay autoridad que los persiga ni que les exija cuentas por sus atrocidades.
El error que la izquierda está cometiendo es que se está llevando entre las patas a la clase media mexicana. Ya la llevó al baile con los aumentos de impuestos, con el endeudamiento gubernamental que tendrá que pagar de una forma u otra y ahora la subyuga con manifestaciones, plantones, que agobian al Distrito Federal mientras las autoridades hablan de tolerancia. La agarra a garrotazos en sus actividades productivas, afectando sus fuentes de empleo, cerrando sus negocios, vandalizando sus calles, apapachando a quienes los dañan. Eso no está bien. ¿Quién irá a pagar los impuestos que ellos mismos aprobaron si le siguen dando patadas a la gallina de los huevos de oro?
Me gustaría ver una izquierda que debate con las palabras adecuadas y no con patadas; asentada en las razones legítimas que nacen de un análisis verdadero y no en la conveniencia rastrera. Me gustaría una fuerza opositora que pugnara por defender al ciudadano y no una turba llena de ocurrencias. Me gustaría una militancia con ideales, no un ejército de huelelillos que se ajustan a lo que su prócer les exige. El error de la izquierda mexicana es que está dejando pasar esa oportunidad de ser una auténtica alternativa ciudadana.

20131203-003835.jpg

Frivolidades

Ser frívolo es lo mismo que ser superficial, que carecer de seriedad. A veces, la frivolidad es divertida y necesaria. No se puede vivir la vida en alta intensidad permanentemente. Tampoco se puede vivir nadando de muertito y caminando de puntitas. Todos los extremos son malos, ya lo sabemos. Desgraciadamente, la frivolidad es embriagante y alcanzar profundidad es difícil y, a veces, doloroso. Seamos honestos, ¿a quién no le gusta divertirse y pasarla bien?
El problema empieza cuando las exhibiciones, el hablar de más, las presunciones, hacen patente el grado de frivolidad de las personas. Todos somos frívolos y contamos con nuestro arsenal de superficialidad, cada quién lo administra de diferente manera.
Lo malo es cuando el grado de profundidad en nuestras acciones, pensamientos y valores se eleva apenas unos cuantos centímetros del suelo, cuando la altura de miras nos lleva a alcanzar la suela del zapato, entonces la frivolidad deja de ser divertida y se vuelve peligrosa. Igual que un briago, un frívolo extremo se desinhibe. La gente de valer sabe administrar la seriedad, no se exhibe, pero sobre todo, puede ver mas allá de la punta de la nariz, su horizonte llega más lejos que la distancia de sus brazos y sabe que el largo plazo dura más que el día de hoy.
Decir que los políticos son frívolos es repetir lo que todo mundo sabe, pero dejar de decirlo es ser superficiales. Me apena ver las exhibiciones de los políticos mexicanos. ¿Ya nadie sabe lo que es la prudencia? En las redes sociales se ven fotos de gente viviendo como no les corresponde, hijas, hijos, mascotas, viajando en aviones privados, funcionarios en partidos de béisbol desde palcos millonarios, servidores públicos en restaurantes, trabajadores al servicio del estado presumiendo compras que dejarían pálido a un jeque árabe, y eso es ya tan cotidiano que ni nos asombra. Yates, casas, coches, bolsas, corbatas. Nadie se salva. Cochupos hay por todos lados, en la derecha y en la izquierda.
Lo triste es que esa frivolidad se anteponga a las grandes urgencias de México. Hay gente que se muere de hambre y los gobiernos de la Ciudad de México y del federal no se hablan. Los delegados no reconocen a sus interlocutores, ni quieren hablar con la Secretaria, por que dicen, Rosario Robles es impresentable, de acuerdo. Sosamontes tampoco les gustó. Y mientras los delegados, tan probos e intachables, le hacen al cuento, la cruzada contra el hambre se detiene. Como si la urgencia de saciar las necesidades no existiera. La profundidad de nuestros políticos da vergüenza.
Da pena ver el corto alcance que se contrasta con las grandes necesidades y urgencias que les hemos encomendado.

20130528-133822.jpg

UACM

La Universidad Autónoma de la Ciudad de México es un espacio académico autónomo que permite aumentar las posibilidades de instrucción gratuita… Al menos eso dice su pagina en internet. Se fundó el 25 de enero de 2001 sobre las bases de un decreto emitido por el entonces jefe de gobierno del D.F., Andrés Manuel López Obrador. La idea de abrir nuevos espacios de estudio jamás es mala idea, lo que no fue adecuado fue la forma de implementar la idea.
Decía mi abuelita, y tenía razón, que aquello que no te cuesta no es valorado. No se refería únicamente a un desembolso económico, también al esfuerzo para llevar a cabo un proyecto. En este caso, para estudiar en la UACM lo único que se necesitaba era tener ganas. Una idea romántica, sin duda. Ni examen de admisión, ni promedio mínimo para entrar, ni cuotas de inscripción o colegiatura. Nada. Las purititas ganas.
La parte oscura del proyecto. La que no se anticipó, fue que al dejar las puertas tan abiertas, también entrarían los problemas. Inevitable y previsible. Muchos rijosos, muchos bandoleros, muchos flojos han contaminado el espíritu de estudio y cátedra de esta joven universidad. Hoy, a pocos años de su apertura, está en peligro de cerrar.
No entiendo, y muchos académicos que ahí trabajan tampoco, por qué hay dos rectores en funciones. Me suena mucho al discurso del “presidente legitimo” que usó una banda presidencial y tuvo un gabinete alternativo. Suena a golpe de estado en una casa de estudios enredada por intereses, necedades y cotos de poder que se distancian de las ganas de estudiar.
Todo es un desorden. Las aulas han sido cerradas, las instalaciones secuestradas, las clases suspendidas y no hay para cuando se pongan de acuerdo.
Desde lejos se nota la falta de autoridad a todos niveles. Es cierto que en una democracia todas las voces se deben escuchar. Sí. Pero alguien debe tomar decisiones. Alguien debe tomar el control y poner orden. Y el conflicto sigue sin poderse resolver. Una rectora se aferra a un puesto y no le importa más que quedarse ahí, asi se lleve el proyecto entre las patas. Un nuevo rector que no se le ve le legitimidad por ningún lado. Un Jefe de Gobierno que se lava las manos, como esperando a que el conflicto se resuelva solo, aguardando a que el tiempo traiga soluciones. Malas noticias, eso no va a suceder.
Acuerdos van y vienen, se firman con dificultad se violan con facilidad. Las partes en conflicto dicen estar cumpliendo y declaran que los otros son los que fallan. Un pleito que poco abona a la educación, y al que se le ven pocas probabilidades de éxito, si no se replantea, en mi opinión, el proyecto en su conjunto. Catedráticos y alumnos están lejos de las aulas, donde deberían estar.
Y, es que, como decía mi abuelita, aquello que no te cuesta no es valorado. Las ganas de estudiar no son suficientes. Ya quedó claro.

20130313-064341.jpg

20130313-064437.jpg

La muerte de Hugo Chávez

Murió el caudillo. Unos dicen que murió ayer en Caracas otros afirman que la muerte le llegó en Cuba hace varias semanas. Lo cierto es que Hugo Chávez ya nunca fue visto por sus compatriotas. Puede ser que como lo expresó su hijo político, Nicolás Maduro, el comandante estaba muy mermado, muy débil y perdió ayer a las 16:25 horas la batalla contra el cáncer. Puede ser que la presión de los jóvenes venezolanos haya resultado y por ello las autoridades tuvieron que admitir la muerte del caudillo.
Hay un hueco en la vida política, otro más. Con independencia de las simpatías o antipatías que causara Chávez, la voz de este hombre se hizo escuchar. Fue el único que se atrevió a llamarle pendejo a un presidente en funciones de los Estados Unidos, y lo hizo en público. Fue el único que se alió con Vladimir Putin cuando nadie volteaba más allá del Báltico y desde luego fue amigo incondicional de Cuba, bueno, de los Castro y de Evo Morales. A los mexicanos nos expresó un gran amor, a nuestro presidentes no tanto. Cantaba canciones rancheras, le gustaba el sombrero de charro. No quiso nada a Felipe Calderón ni a Vicente Fox, a pesar de que el primer presidente pianista le ofreció su apoyó cuando todos los demás le dieron la espalda después del golpe de estado que el sufrió.
En Venezuela los sentimientos están encontrados. Unos lloran a gritos la muerte de su recién reelecto presidente. Otros se alegran del fin de una dictadura, de un gobierno de represión y excesos.
Eso sí. Tal como lo dijo Maduro, murió con la lealtad más absoluta de sus compañeros de lucha. Ni por asomo se cayó en la tentación de la insubordinación, de la agitación, de la aparición de timoneros o de un golpe de estado. El pueblo de Venezuela tiene una fidelidad a prueba de todo, lo mantuvo en el poder hasta que la muerte los separó.
El país hermano, como lo denominaba el propio Chávez, está de luto y el mundo lo acompaña. Evo Morales, con la voz entrecortada, envió un mensaje de solidaridad a los venezolanos, Barack Obama ya expresó sus condolencias. en la isla no paran de llorar.
No hay duda de que la muerte de este líder controversial traerá consigo movimientos geopolíticos. ¿Quién ayudará a Cuba? ¿Quién apoyará a Evo? ¿Volverán a sus tierras los venezolanos que estan exiliados en el mundo? Se queda Maduro al frente a la nación.¿Llamará a elecciones?
Son preguntas que se resolverán una vez concluido el duelo por Chávez.

20130306-063923.jpg

Las malas compañías de Marcelo Ebrard

¿Qué pensará Marcelo Ebrard esta mañana de domingo? ¿Qué sintió al ver la toma de posesión de Enrique Peña Nieto? Seguramente esta fría mañana dominical fue un duro despertar para el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México. No únicamente por los 107 detenidos que vandializaron la recién restaurada Alameda Central y por los destrozos a negocios del centro histórico, sino por los desmanes que se identifican con la izquierda mexicana.
Marcelo Ebrard es un hombre inteligente, un político de avanzada, un hombre de visión y capacidad de gobierno. Una persona que sabe negociar y llegar a acuerdos que se rodeo de malas compañías. ¿Qué nunca escuchó los dichos populares? Dime con quién andas y te diré quién eres, reza la consigna popular que Marcelo no atendió.
Y es que sus principales cualidades se volvieron en su contra, la fidelidad a su ex jefe, la honorabilidad a los compromisos que lo llevaron a ganar la titularidad del ejecutivo de la Ciudad de México, el apego a su partido y el respeto a las tribus que del mismo emanan fueron su principal lastre.
Hoy Marcelo debe estar amaneciendo con un sabor de boca amargo. Pude ser yo, pensará y estará en lo correcto. pero decidió serle fiel a López Obrador y dejarle la oportunidad de contender por la presidencia de la República sabiendo que él era un mejor candidato. Ahí están los resultados.
Las malas compañías, como decía mi abuela, son grandes lastres en el camino. Al principio no pesan tanto, pero cuando el destino está próximo, son cargas demasiado pesadas que entorpecen el avance y en ocasiones lo impiden.
El sabor amargo se debe agriar aún más al ver que toda la tolerancia que le tuvo a todas estas huestes rebeldes que únicamente protestan sin proponer, que solamente destruyen y no permiten construir, se descontrolan y como turba arrasan incluso con aquello que fue construido para disfrute de ellos mismos, le cayó como balde de agua fría en la espalda. El mejor ejemplo está en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, logro perredista que se encuentra a punto del naufragio, sino es que ya está hundida, asfixiada en la propia vorágine de la izquierda.
Es verdad que en México hay gente de izquierda seria, capaz y bien intencionada. El problema es que no han sabido tomar distancia de aquella que todos condenamos por actos sus de barbarie, por su hambre de destrucción, por su egoísmo clientelar, por su necedad, sus abusosny su corrupción.
Hoy a Marcelo le debe de pesar tanta proximidad a los rijosos, a los vándalos y a los destructores. No ha pasado ni una semana de que se restauró la Alameda Central y ya la destruyeron. Esa no es forma de protestar. A los mexicanos esas formas de manifestarse nos dan miedo, no nos gustan. Por eso, si Marcelo Ebrard aspira a un mejor lugar en la política, debe de alejarse de las malas compañías. Cómo decía mi abuelita, para acompañantes en el camino, de los buenos hay que elegir siempre a los mejores. Marcelo lo hizo al revés.

20121202-093905.jpg

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: