Día de la Constitución Mexicana

El cinco de febrero de 1917 se promulgó en la ciudad de Querétaro la Constitución Mexicana. Desde niña aprendí que era un documento magnífico y que los constituyentes habían hecho tan buen trabajo que era casi imposible encontrar una mejor. Fueron años de escuchar lo mismo sobre el documento, desde tercero de primaria hasta mis profesores de derecho en la universidad se referían con gran respeto y admiración siempre que se tocaba el tema.

Alguna vez se me ocurrió preguntar por qué si la Constitución Mexicana era tan magnífica, cada legislatura le hacía modificaciones. Recuerdo la cara enfurecida de Dionisio Kaye quien lo tomó como una afrenta y casi me fulminó con la mirada. No me dio respuesta. Años más tarde, Ignacio Burgoa Orihuela me contestó en medio de risas y del humo de su puro que esas enmiendas eran parches convenencieros que se hacían según las circunstancias. Ahora entiendo que muchos de esos cambios fueron a modo para agradar a ciertos personajes que hoy son criticados agriamente.

Lo cierto es que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que se promulgó en Querétaro en 1917 es la norma fundamental, establecida para regir jurídicamente al país, la cual fija los límites y define las relaciones entre los poderes de la federación: poder legislativo, ejecutivo y judicial, entre los tres órdenes diferenciados del gobierno. Lo cierto es que hoy, con un gobierno tan fuerte y autoritario, la Constitución parece un documento histórico al que se hace referencia cuando viene a modo y luego se hace lo que se requiere para parchar voluntades.

Tal vez, la Constitución que nos dejaron aquellos héroes constituyentes sí fue lo que me enseñaron mis maestros y profesores, pero, aquellos que debiéramos respetarla y hacerla valer, no hemos estado a la altura. Si no, basta echar un ojo y ver.

Enojos y enconos

Nuestro planeta esta viviendo tiempos de mucho enojo y de necesidad de venganza. Es un fenómeno que devino de llevar al al poder a sujetos populistas que al son de divide y vencerás, se olvidan de la solidaridad y la justicia social. Tristemente, estos personajes que son tan valientes en la palestra frente al micrófono, se achican frente a las crisis y tiemblan por las esquinas aferrados al cetro que los hace sentir poderosos.

Basta darse una vuelta por los titulares de la prensa: Evo Morales, Chile, Bagdad, Brexit, Culiacán son algunos temas que nos muestran los enojos y enconos que, como demiurgos furiosos andan mordiendo mortales que ni la deben pero tienen que pagar por ella. Por si fuera poco, nos recetan el desenterramiento de Francisco Franco. El acto parece un acto de Estado y, a pasar de ser una humillación máxima, los que la padecieron fueron los que presenciaron semejante acto, porque los huesos del dictador hace rato que están fríos.

¿Para qué? Para qué azuzar al avispero. ¿Que se ganó con todo lo que sucedió, con tanta demostración de enojo y encono? Me gustaría ver mejores mandatarios, gente valiente ocupada de lo relevante. Lo relevante son las personas que tienen hambre, la gente que no tiene servicios de salud, las familias que no tienen techo, los niños que caminan solos, las mujeres que son maltratadas, la suciedad que se traduce en corrupción y contaminación.

Me gustaría ver a líderes de verdad, gente que en vez de envalentonarse frente al micrófono, pudiera hacer lo que les toca. Líderes que en vez de dividir. Se pongan a trabajar en equipo. Gobernantes que, por fin entiendan, que los golpes mediáticos están enfadando a la gente.

El besamanos

Me parece muy extraño el proceder de la opinión pública. Cuando Vicente Fox o Felipe Calderón, visitaron el Vaticano, o recibieron al Papa en México, las criticas lapidarias no se dejaban de escuchar. Los tachaban de mochos, de confundir su papel, de atantar contra el estado laico. Priísta y perredistas le daban con tanta fuerza a estosersonajes que ya parecían piñatas. Lo cierto es que ellos tampoco ayudaron mucho. En especial, ciertas fotos tomadas con la columnata de Beninini abonaron a la causa detractora.
Lo chistoso es que ahora priistas y perredistas están muy de acuerdo en las visitas del Presidente de la República y del Jefe de Gobierno del D.F., a nadie le parece ni mal no criticable la presencia de estos políticos en la entronización del Papa Francisco. ¡Qué curioso!
Fueron ambos políticos a hacer acto de presencia en el besamanos y todo sereno. Ni denuestos, ni pedradas, ni vestiduras rasgadas. Bueno, hasta Mancera dijo que la invitación le llegó con todo y boleto de avión. Lo malo fue que el vocero del Vaticano ya lo desmintió. La Santa Sede no tiene para pagar ese tipo de gastos. Los que quieren asisten bajo su cuenta y riesgo. ¿O, a poco Miguel Angel Mancera pretende que le creamos que desde la Sede romana llegó un sobrecito que incluía tour por Madrid?
¿Será que en estos tiempos de cambio, también se modificó la visión de Estado con respecto a la iglesia Católica? Pues. Parece que la perspectiva es otra y ahora sí es de vital importancia la presencia de los primeros políticos mexicanos en la ceremonia de inauguración papal.
Al besamanos vamos todos, parecen haber dicho. Y, ya aprovechando el vuelito, pues se quedaron a dar la vuelta por Europa. ¡Qué curioso!

20130322-024838.jpg

20130322-024910.jpg

20130322-024926.jpg

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: