¿Cómo comunico mi marca personal?

Si te interesa el tema,  es primordial tener claro que crear una marca personal es un método consciente y planificado de gestionar vida y  profesión que sirve como base para aumentar valor y opciones. Sin embargo, al igual que pasa con las empresas, de nada sirve diseñar, planear, implementar si lo mantenemos en secreto. Lo primordial es comunicar.

Pareciera que cuando sentimos que ya tenemos todo listo, surge algo más que debemos considerar. Sí, la marca personal se puede comparar a las capas de una cebolla o la composición de la Tierra porque es la suma de varias capas. Es como estas muñequitas rusas que dentro de sí tienen otras más pequeñitas. No basta plantear misión, decidir el producto, diseñar la diferenciación, generar confianza confianza, buscar visibilidad, hay que comunicarlo. La clave es que se consiga generar un efecto.

Si separamos cada una de esas capas no lograremos un efecto demasiado eficaz , pero la suma de todas ellas puede ser imparable. La visibilidad, la notoriedad y el marketing de la Marca Personal sólo es una de las fases de esa estrategia de posicionamiento. Cuidado, no es la primera ni la más importante. Hay que precisar que de hecho, hay mucha gente que ha dejado su huella a lo largo de la historia y que no se ha preocupado ni de generarla y mucho menos de divulgarla. No obstante, eso no significa que otros lo hicieran por ellos.

Pero es cierto que si se quiere producir un impacto para que ser conocido, considerado como una opción a tener en cuenta y finalmente elegido, habrá que esforzarse en comunicar lo que nos hace valioso. Las herramientas de comunicación pueden ir desde lo más directo, personal y cercano a lo más amplio, multitudinario y global. Las más evidentes son: Imagen, aspecto, cuidado personal

Una de las razones por las que me apasiona del tema de Marca Personal es porque reduce la importancia de lo superficial y trata de destacar el auténtico valor de las personas. Las figuras de plástico se notan, no podemos engañar a nuestra audiencia. Si alguien hace una búsqueda en Google o pregunta en su entorno por alguien y la persona mejor posicionada eres tú, entonces la imagen, el aspecto o las señas serán lo de menos. Pero no se puede negar que el aspecto comunica mucho. Puede que tener una imagen impecable no se acerque al objetivo profesional y es verdad que no es todo lo que constituye una marca personal, no obstante, lo que si es muy probable es que si el aspecto no encaja con el de quienes tienen que elegir, se corre el riesgo de quedar descartado. Así es la vida. El código de vestimenta, la elección de ropa, la higiene, el aspecto, la forma física hasta las palabras que elegimos al saludar son formas de comunicar tu Marca Personal.

Hasta hace poco tiempo, un profesional sólo utilizaba una o dos herramientas de Marketing Personal. Me refiero al C.V. y a la carta de presentación. Qué tiempos aquellos en los que esas eran las herramientas necesarias para tiempos en los que todo era más sencillo. Un puesto, varios candidatos, un canal de comunicación casi significaban una contratación segura, una venta en el bolsillo. Ahora las opciones son muchas más amplias y sofisticadas. Tampoco es que estas herramientas se hayan desechado, el que diga que el curriculum vitae ha muerto miente. Simplemente, es un medio de visibilidad más aunque ya no sea muy eficaz.  En algunas situaciones sigue siendo necesario.

Sin embargo, hay que empezar a posicionar la Marca Personal utilizando otro tipo de documentos o credenciales con los que se pueda mostrar  valor y no sólo contarlo. Crear contenido sobre tus proyectos o sobre tus logros, aportar algo interesante y valioso podrá llegar a muchas personas que conocen a aquellos a los que les has enviado la información. Escribir, postear, networking, eventos comerciales, encuentros sociales y todo un sinfín de posibilidades se abren camino para ayudarnos.

Un maestro de la escuela solía decir que todo lo bueno empieza y acaba con un abrazo, un beso o un apretón de manos. Tarde o temprano, deberemos conocer a alguien en persona para dejar una huella más profunda. Todas las herramientas de comunicación y de Marketing Personal son sólo medios para conseguir ese contacto directo, esa comida de negocios o esa charla de café en la que se establecerá sintonía, se generará confianza y se creará el vínculo. En la estrategia de Marca Personal se deben reservar momentos para establecer, recuperar o revitalizar los contactos que te acercarán a tu objetivo. Debes estar pendiente de las presentaciones, conferencias, eventos, ferias o cualquier otro tipo de situación o encuentro social o profesional en los que se podrá contactar con aquellos que pueden ayudar, recomendar y asesorar o viceversa.

Las reuniones de trabajo y las entrevistas de selección o de evaluación anual son un tipo de encuentros cara a cara en los que tu Marca Personal se pondrá a prueba. Las fiestas anuales, o encuentros con una o varias personas son una oportunidad para posicionarse y vender lo que se hace.

En una reunión de departamento o de equipo, cada intervención  (o cada silencio) dice algo de quien participa. Eso fortalece, debilita o reposiciona la Marca Personal de cada asistente. El que dice algo sensato, el que no para de hablar, el bromista o el que trata de imponer sus argumentos, el que… Seguro que te suenan todos esos personajes y puede que te sientas identificado con uno de ellos. Lo quieras o no, cada vez que hacemos algo que los demás pueden percibir nos van a etiquetar. Así que más vale que sea como deseas.

No podemos olvidar que se trata de comunicar lo que te hace valioso. Así que debemos considerar cada entrevista como una reunión profesional. Asimismo, conferencias ponencias, cursos, seminarios, talleres, mesas redondas, conferencias, etc. son parte del contacto con nuestra red de apoyo. Para mí, son herramientas de comunicación personal que disfruto mucho. Tener la oportunidad de dirigirme a un grupo de gente que está deseando escuchar cómo cuento algo que me apasiona es una de las mejores cosas de mi trabajo. Los programas de radio, las clases, el contacto con la gente es una parte sumamente disfrutable.

Dirigirse a un grupo de gente es parecido al Networking porque la audiencia te ve directamente, cara a cara. Pero con la ventaja de que llegas a mucha gente a la vez. Además, en la mayoría de los casos, quienes te escuchan tienen la predisposición perfecta para generar un gran impacto.

No se trata de tener una actividad constante y de aportar contenidos cada día. Así abrumamos a nuestra audiencia objetivo. Sugiero encontrar un escaparate virtual al que puedas dirigir a quienes se interesen por tu trabajo. Un blog, como este, una columna como la que escribo en el Periódico Correo, en Forbes o en el Wall Street Journal han funcionado de maravilla y también, entregar una tarjeta de presentación, o los libros que he escrito. El lema es: No me cuentes lo que vales, demuéstramelo.

Redes Sociales, relaciones online

No soy demasiado partidario de poner en marcha y mantener una gran actividad en Redes Sociales. Desde el punto de vista del Branding Personal, el control es importante. Sin embargo, redes como Facebook, Google+ o LinkedIn pertenecen a terceros. Eso significa que tu trabajo o tu esfuerzo pueden ser inútiles si un día deciden cambiar su política o simplemente consideran que has hecho algo que no les gusta.

Sin embargo, si haces un uso sensato de estas redes puedes conseguir algunos resultados. Para eso no hace falta dedicarle demasiado tiempo. A la hora de elegir, debes tener en cuenta que hay Redes Sociales profesionales como LinkedIn a las que merece la pena dedicarle algo de tiempo y otras como Facebook que, en la mayoría de los casos, va a robarte demasiados recursos en relación a lo que puedes conseguir.

Las cosas cambian muy rápido y quizás surjan nuevas herramientas y aplicaciones interesantes pero creo que aunque la mayoría de las Redes Sociales pueden ser un complemento interesante, nunca deberían ser tu principal medio de comunicación online. Al menos desde el punto de vista de la Marca Personal para profesionales.

Uno de los objetivos al comunicar la marca personal es generar credibilidad y confianza. Una de las mejores formas de conseguirlo es ofreciendo pruebas. Por lo tanto, hay que utilizar todos los medios al alcance para enseñar, mostrar y demostrar valor. Afortunadamente, cada día hay más posibilidades de convertir la computadora en un medio de comunicación multimedia con una calidad profesional

Cada profesional deberá elegir el canal más adecuado. Un electricista o un carpintero pueden sacar un partido extraordinario a los vídeos en sitios como YouTube . Si eres un consultor o un experto en algún área de conocimiento puedes crear una presentación y subirla a un sitio como Slideshare o Udemy. Si lo que haces es muy visual puedes colgar imágenes en sitios como Flickr, Picasa o Pinterest. Y si te apetece puedes conferencias desde tu casa utilizando los Hangouts de Google.

Si se ha trabajado bien todo lo anterior, será más sencillo que hablen de esta marca personal en algún medio de comunicación. Si tienes una idea interesante y la has contado en tu sitio en Internet quizás llames la atención de un programa de radio especializado. Si haces algunas llamadas a algún medio que trate algún aspecto de actualidad relacionado con tu proyecto quizás te inviten a escribir sobre ello. A veces, sólo es necesario atreverse. Aunque hoy puedes tener tu propia plataforma de comunicación, los medios tradicionales siguen teniendo peso y generando confianza. La mayor dificultad para que hablen de ti en un medio es, como siempre, mental. Si crees que es imposible, que no merece la pena, que no te van a hacer caso, ni lo vas a intentar y perderás la oportunidad.

Si se te ocurre alguna idea que pueda encajar con lo que cuentan en un medio y está relacionado con tu posicionamiento, ni lo dudes, levanta el teléfono y llama para ofrecer tu colaboración. Créanme, en verdad funciona. ¿Si no fuera así, cómo es que llegaste al final de este post?

 

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Nuestro perfil como profesionales

El perfil profesional es la descripción clara del conjunto de capacidades y competencias que identifican la formación de una persona para encarar responsablemente las funciones y tareas de una determinada profesión o trabajo. Es la forma en la que encaramos al mundo para ser preferidos, es el canal para que nuestras audiencias sepan que somos el experto que están buscando, el perito que requieren, la persona competente que estaban esperando, en fin, es el reflejo inmediato de nuestra ventaja competitiva que le queremos mostrar al mundo. Es el conjunto de atributos que elegimos utilizar para lucir en el terreno social, profesional, laboral, es decir en nuestro entorno.
Cuando intentamos conseguir la atención de una persona o de una audiencia es importante que podamos transmitir  todo nuestro conocimiento y experiencia para que captemos su atención e interés por nosotros y nos ofrezca la oportunidad de acceder su preferencia.

Antes, una tarjeta de presentación era suficiente. Al analizar la tipografía, el diseño, la nomenclatura del puesto, el tipo de papel del que  se lograba la magia de transmitir el mensaje deseado. Si ofrecías la tarjeta hecha taco, sucia, doblada eso entregaba un mensaje. Si la tarjeta era de papel de buena calidad, el color y el diseño se alineaban a lo que se quería comunicar, habíamos dado un gran salto.

Hoy, los avances tecnológicos nos impulsan a un nivel diferente de cosas. Una tarjeta de presentación es parte de un conjunto enorme de elementos que integran el perfil profesional. Las redes sociales nos han convertido en seres observados y observables. Un perfil en redes sociales es parte importante. No me refiero únicamente a redes profesionales como LinkedIn, sino a nuestro perfil de Facebook, lo que publicamos en Instagram, lo que damos a conocer a través de nuestra cuenta de Twitter. Todo ello suma a nuestro perfil profesional, pero también puede restar.

El hecho de estar tan expuestos a un mundo en el que todo el mundo nos puede observar en todo tiempo y en todo lugar, desde cualquier punto de vista funciona como un arma de doble filo. Puede ser de gran utilidad si está bien perfilado y puede anularlos muchas oportunidades si no lo hicimos bien.

Hay que ser sensibles y ser conscientes del mensaje que queremos proyectar al diseñar nuestro perfil profesional. Al hacerlo, tenemos que tener en cuenta que se trata de forjar la diferencia entre ganar o perder. Tal como recomendaban los filósofos griegos: para triunfar en todo, se requiere triunfar sobre uno mismo.

En fin ¿Cómo redactar un Perfil Laboral?
El primer consejo es que hay que ser claros y concretos, resaltando los
aspectos de nuestra trayectoria que están relacionados con la oferta  que
estamos presentando. Sabemos que no somos moneditas de oro y puede suceder que nos falten algunos atributos, el chiste es comunicar que si algo nos hace falta, puede ser compensados con otras aptitudes o fortalezas.

El perfil profesional debe tener ciertos elementos básicos: nuestro nombre,  edad, lugar de nacimiento. En seguida deben aparecer nuestras redes sociales y medios de contacto. Luego, nuestra área de experiencia y los años que tenemos ejerciéndola, la trayectoria profesional o laboral. Si hay galardones, premios, logros, hay que mencionarlos. Si se participa en algún proyecto adicional a nuestra área de conocimiento, por ejemplo, organización de obras de responsabilidad social, deportes, hobbies, aficiones, hay que enunciarlas. En el perfil profesional debe reflejarse también la forma de ser. No es
conveniente copiar modelos de alguien más, aunque pueden ser utilizados como guía. El perfil profesional es una manera de darse a conocer que refleja la actitud de la persona que se presenta. Por lo tanto, es sumamente relevante que seamos nosotros con nuestras características inherentes los que diseñemos nuestro perfil, si lo copiamos, estaremos dando la impresión de que somos alguien más.
Es importante destacar las características que genuinamente cada persona posee y que pueden establecer una diferencia en el momento de provocar una reacción en nuestra audiencia o en las personas, especialmente si estamos tratando de impactar a alguien en específico.
Es frecuente que en perfil profesional exista algo así como una carta de presentación. A través del perfil debemos dejar claro: cómo somos, para qué estamos capacitados, en qué ámbitos podemos aplicarlo y qué funciones podemos desempeñar.
La clave es causar impacto, por ejemplo, una persona especializada en reparaciones en el ramo de la construcción puede tener un perfil profesional que resalte que está capacitado en mantenimiento y construcciones tradicionales con
experiencia para analizar los requerimientos de reparaciones, analizar la
información técnica, planificar la actividad, calcular, administrar y emplear los
materiales y herramientas, y conducir el personal a afectar. Entiende en áreas
de albañilería, plomería, gas, electricidad, carpintería, seguridad e higiene. Puede desempeñarse en obras edilicias en proceso de construcción o
modificación, en gestión de mantenimiento planificado y correctivo de
empresas. Puede actuar interdisciplinariamente con otros técnicos de la misma u otra
ocupación.

Es distinto a decir soy albañil y le entiendo a la plomería.

Un experto en informática puede presentarse de la siguiente manera:
“Soy especialista informático altamente responsable, creativo, con iniciativa y
puntualidad; asumo con responsabilidad los retos y metas que la organización
me plantee; tengo adaptabilidad al cambio basado en mis cambios frecuentes
de tarea, poseo manejo de personal por mi experiencia en la Armada, encuentro
facilidad para trabajar en equipo, me adapto a condiciones de alta presión, así
como a resolver problemas eficientemente y lograr las metas de productividad
trazadas por la organización y mi grupo de trabajo”

Es decir, hablamos del terreno profesional, de la experiencia y le damos un acento humano, una visión profesional que se hace accesible.

Hay que tener cuidado de no sonar artificial, a nadie le gusta relacionarse con seres de plástico.

Marca personal: el despliegue de nuestra identidad

Entender la relevancia de desarrollar una marca de nosotros mismos nos puede abrir puertas a oportunidades que siempre hemos estado esperando

Siempre me ha parecido muy interesante como en esta era en la que somos tan visibles, pasamos tan desapercibidos. El fenómeno es curioso, muchos tratan de hacer lo mismo para destacar y así la cosa no funciona. A diario vemos miles de fotografías de personas que suben lo que desayunan, comen o cenan; sonrisas amplias, eventos tan relevantes que se nos olvidan en segundos. Destacar se convierte en algo similar a un zumbido que pocos perciben y que casi nadie sabe construir. Evidentemente, si todos hacemos lo mismo, no hay manera de ser distinguido. Nos convertimos en una especie de masa informe que se mimetiza con el paisaje. Pero, también hay personas que para sobresalir hacen cosas de las que después se arrepienten. Una marca personal debe ser un elemento identitario que juegue a nuestro favor, no en nuestra contra.

Los seres humanos somos algo similar a esas antenas que siempre están mandando destellos para prevenir accidentes aéreos. Las personas estamos constantemente mandando mensajes: siempre, lo queramos o no, seamos conscientes o no, todo el tiempo. Enviamos información de nosotros mismos y de otros. Interpretamos nuestro entorno a partir de percepciones, incluso cuando queremos pasar desapercibidos. Lo hacemos con nuestra forma de vestir, de sonreír, de hablar y de callar.

Recientemente, me invitaron a una reunión de compañeros de la escuela a la que asistimos en pareja. La anfitriona me presentó con su esposo: “Mira, es Cecilia Durán Mena, la escritora que publica en Forbes”, y así, sin que yo hiciera nada ya me habían etiquetado. De repente, dejé de ser la compañera de banca para convertirme en algo más. “Hola, yo soy el esposo de Susana”. Sin saber cómo sucedió, ya traía colgada una etiqueta y él también. No recuerdo su nombre, sólo que era el esposo de alguien más.

Esto me enseñó varias lecciones importantes: la primera, si tú no te ocupas de forjar tu marca personal, alguien más lo hará. La importancia de que alguien más lo haga por ti es que la etiqueta dirá algo que no es precisamente un reflejo adecuado de tu persona; la segunda es que este tipo de etiquetas son muy poderosas y se quedan pegadas a la mente de las personas, como si estuvieran adosadas a la memoria con un pegamento muy potente. Entonces, más nos vale ser nosotros los que tomemos el manubrio y pongamos manos a la obra para construir nuestra marca personal.

Por ejemplo, cuando pensamos en Coco Chanel nos vienen a la mente conceptos muy diferentes a los que tenemos cuando recordamos a Mike Tyson. Claramente, ambos tienen una marca personal muy fuerte; lo mismo pasa si pensamos en Barack Obama, puedo apostar que los sentimientos y las sensaciones que genera el evocarlo chocan por completo con las que surgen al recordar a Donald Trump. Es terrible es cuando escuchamos un nombre y no nos genera nada o peor, cuando seguimos los consejos de algún tercero que nos dice que tenemos que vestirnos de cierta manera, hablar con un tono, ocupar un vocabulario que nos es totalmente ajeno. El efecto es peor, porque estamos mandando mensajes contradictorios. La gente puede leer entre líneas: no vamos a lograr engañar por mucho tiempo. Tratar de parecer lo que no somos es tomar el camino equivocado, mejor nos encaminamos correctamente desde el principio.

La meta es permitir que nuestra marca personal se convierta en una luz de nuestra mejor versión. Pero, claramente, esto no se logra de la noche a la mañana, hay que hacer un ejercicio de reflexión que nos lleve al autoconocimiento. Es un proceso por el cual llegaremos a distinguir en nosotros mismos aquellos rasgos que nos dan identidad y nos llevarán a destacar. Se trata de conocer nuestros defectos y partes débiles para controlarlas y de hacer sobresalir nuestros aspectos brillantes con el objetivo de establecer las bases de una reputación. Claramente, generar una marca en función de alguien más es muy riesgoso ya que se construye sobre terrenos arenosos. Ser el esposo de alguien más no debiera ser una característica distintiva, como tampoco lo es ser el hijo de fulano, el compadre de perengano. Más bien, tendríamos que buscar en nuestro propio acervo.

De la misma manera en que para una compañía su marca es un activo, para una persona tiene que ser el vehículo que comunique valores, pasiones y al individuo que tenemos dentro. Es un elemento del cual nos tenemos que sentir orgullosos ya que es nuestro salvoconducto primordial para destacar de la mejor manera: haciendo aquello que nos gusta y que queremos que el mundo conozca de nosotros mismos.

Centrarse en uno mismo consiste en conocer qué es aquello que me distingue si estoy parada entre una multitud. ¿Cómo le haría una persona para describirle a alguien más quién soy yo y que me encuentre? ¿Qué me gustaría que dijeran? Por supuesto, aquí va implícito saber quien soy y cuales son mis sueños. Cuando tenemos claras estas respuestas, lo siguiente es empezar a describirnos de esta manera. A nosotros mismos, frente al espejo; como si nos estuviéramos presentando al personaje que queremos ser. También, necesitamos describirnos así en nuestro entorno, hablar de nosotros mismos como nosotros mismos queremos que hablen de nuestra persona.

Al hacerlo, estas palabras se convierten en una profecía que está condenada a cumplirse. Por lo tanto, es indispensable cuidar lo que decimos de nosotros mismos porque así es como nos verán los demás. Hablar de esa gran idea que somos nosotros mismos ayudará a que el universo empiece a completar el trabajo. Pero, cuidado, no se trata de ser ese tipo de personas arrogantes, ego complacientes, egocéntricas que caen en la trampa de Narciso que muere ahogado contemplando su propia belleza.

Generar una marca personal se trata de construir aquello que queremos que la gente piense cuando escuche nuestro nombre. Se trata de destacar para ser elegido para aprovechar esas ventanas de oportunidad que nos encantaría hacer fructificar. Por eso, más que una actitud narcisista, al generar nuestra marca personal hay que dar un paso atrás y con honestidad vernos y evaluarnos. Hacer lo mismo que haríamos con un producto o con un servicio: entender cuáles son sus debilidades y que aspectos resultan interesantes. Se trata de magnificar las cualidades al punto en que el mercado nos recuerde siempre que haya una tarea que nosotros queremos y podemos hacer y nos elija por encima de las demás opciones.

Por supuesto, copiar la marca personal de alguien más es absurdo. Una marca personal bien hecha le sirve solamente a esa persona y a nadie más. El que quiera colocarse una marca personal ajena, le sucederá lo que a las hermanastras de Cenicienta con las zapatillas: le quedará apretada y caminar con zapatos más pequeños o muy holgados es sumamente incómodo. En última instancia, cuando hacemos bien el trabajo de construcción de nuestra marca personal encontramos algo maravilloso: nuestro propósito particular por el despliegue de nuestra identidad.

Temporada de reuniones

Llegó diciembre y con el último mes del año, también llegan las reuniones. En esta temporada aprovechamos a reunirnos con gente con la que convivimos en el día a día o para ver a aquellos que sólo son amistades decembrinas —nada más nos vemos para cargar los peregrinos y… hasta el año que entra—. Cenas de compromiso, reuniones de trabajo, pachangas entre amigos, fiestas familiares, de todo hay.

Entre los brindis, los manteles largos, los villancicos, las luces del árbol de Navidad, el pesebre, los ponches, las burbujas hay algo que me llena de gusto. Muchos de los que nos reunimos lo hemos hecho por años y eso es un privilegio. Seguimos aquí. Claro, están los que se han ido, los que no quisieron estar, los que no pudieron venir, los que se alejaron y volvieron a aparecer y una que otra nueva adquisición. Pero, en general, seguimos siendo los mismos.

Será que diciembre nos plantea la tentación de olvidarnos de todos los propósitos que hicimos y no pudimos concretar. O, será que la dieta se esfuma ante tanta delicia. O, será que queremos ser más indulgentes y decidimos abrazarnos tal como llegamos. Ya vendrá enero para ponernos a dieta, ser prudentes y soñar con algo mejor. En diciembre nos damos la oportunidad de poner los pies en la tierra y aceptar lo que tenemos; nos dan lo mismo los cientos de urgencias y ponemos pausa para reunirnos y decir ¡salud! Que dicho sea de paso, es el mejor deseo que podemos expresar. O, será que diciembre nos vuelve más humanos.

En esta temporada de reuniones, nuestra parte social se engrandece y nos dejamos abrazar. Extendemos los brazos y acunamos a muchos, con ese gusto que da el hacerlo porque podemos. Entonces, aflojamos el cuerpo y nos permitimos caer a merced de la risa. Porque, al fin y al cabo, el año se está acabando. Ya llegará enero con su seriedad. Ya habrá momentos para hacer una pausa para ponernos a pensar.

Por lo pronto, la temporada de reuniones llega con ese aroma festivo que nos permite ser más divertidos, relajados, humanos y sobretodo, más felices.

Vitalidad en la vejez: Reto WordPress: Tres días de frases favoritas (Día 2)

“Es sabido que las mujeres tiene mayor esperanza de vida que los hombres. Quizá se deba a que tienen mayor esperanza en la vida que los hombres”

Enrique Krauze

Sigo con el reto wordpress que me planteó Patricia Álvarez del sitio bigbenantiguedades, que consiste en seleccionar frases y reflexionar alrededor de ellas. Hoy me detengo en la reflexión que Krauze hace sobre la vejez. Abre su artículo de domingo diciendo que los noventa son los nuevos setenta. Sostiene que la vejez ya no es lo que era, nos da ejemplos de compañeros y amigos que siendo nonagenários siguen lúcidos, trabajando, haciendo ejercicio, en fin, gozando de una vitalidad formidable. ¿Dónde está el secreto?

Esta semana leí una entrevista que le hicieron a Nacho Trelles quien a sus noventa y nueve años sigue siendo un referente en el futbol nacional. Todos queremos llegar a ser viejos en esa condición, con la mente clara, con salud, pocos dolores y con la capacidad de ser independientes. La aspiración es legítima y también importante, la probabilidad de que todos lleguemos a ser viejos se eleva gracias al avance vertiginoso de la medicina. Todos anhelamos ser viejos y estar bien. ¿Se puede? Hay ejemplos de que así es.

También es verdad que la vejez no es un estado que sea percibido con agrado. Los jóvenes de hoy repelen las manifestaciones del envejecimiento, los adultos contemporáneos, termino abominable que define a gente que pasó de los cuarenta y sigue actuando como de veinticinco, huyen como de la peste cualquien signo de chochez. Las arrugas son mal vistas y las canas peor. Aléjate del que esté viejo y ande dando imagen de ser mayor.

No es en balde este miedo. En un mundo en el que se aumentan los años a la vida, el valor reinante es la juventud, un adulto mayor a los cuarenta y cinco ya acabó su vida laboral y le resultará muy dificil colocarse en un nuevo empleo si ya rebasó los cincuenta. Hay mucha depresion entre la gente que busca empleo y no lo encuentra por esa simple razón, ya no son jovenes. En México, una persona que se jubila se apaga y pierde ilusión. Al menos eso sucede con muchos pensionados. La vida es así, si dejas de pedalear, te derrumbas, dice Krauze.

La ilusión de vivir se relaciona con el interés que tengamos en seguir en el mundo. La desesperanza viene aparejada con la sensación de inutilidad. La responsabilidad de mantener la esperanza es de cada uno, es una decisión personal que se construye desde antes. Tiene que ver con un plan de vida y con la capacidad para ser agradecidos. Debemos construir la vejez cuando todavía no somos viejos.

Antes de cruzar la línea de la senectud, hay que cuidar la salud, ahorrar y asegurarse tranquilidad financiera, conservar amistades, fertilizar los cariños, proteger el buen humor, hacer deporte, mantenerse en linea y procurar una actividad que mantega la mente ocupada y en un estado creativo. 

Hace falta valor para reconstruirse, para iniciar un proyecto y hacerlo florecer cuando se carga un pasado de logros que es interrumpido. Saramago empezó a publicar después de los sesenta y recibió el Premio Nobel de Literatura con casi ochenta años de edad. Si se hubiera aferrado al escritorio que le daba su puesto de burócrata, jamás hubieramos hablado de él y nos hubiera privado de novelas tan bien escritas. 

Si como dice Krauze, las mujeres mantenemos una mayor esperanza en la vida, es porque cuidamos los diferentes componentes de la vida y no nos circunscribimos a uno sólo. Desde luego, también hay muchos hombres que así lo hacen y llegan a cumplir un siglo felices de la vida y sanos. 

La vitalidad en la vejez viene de la esperanza, es decir, de la certeza que da ir a dormir con la alegría de estar recorriendo el camino en forma gozosa. Algunos creemos que un componente de fe ayuda a poner la mirada en el futuro con la convicción de que lo que viene es mejor.

Sí, coincido con Krauze, hay que seguir pedaleando con alegria para llegar a la vejez llenos de vitalidad con ganas de morirnos de risa y tal vez, así en una carcajada nos sorprenda en eterno descanso. 

  
Patricia Álvarez, bloggera que publica Big Ben Antigüedades y Coleccionismo, es peruana y escribe sobre la pasión que siente por lo antiguo. Visiten su espacio bigbenantiguedades.wordpress.com para adentrarse en ese maravilloso mundo del que busca una pieza de otros tiempos y la aventura que ello implica.

Estas son las bases del Reto WordPress:
1.Publicar en tu blog tres veces consecutivas una frase, una entrada cada día. La frase puede ser de un libro, de un autor, o tuya.
2.Etiquetar a tres blogueros-as con cada entrada que publiques para retarlos.

3. Agradecer al blog aue te nominó.

Joan Rivers (In memoriam)

Joan Rivers fue una mujer controvertida y provocaba posiciones de extremo. Algunos la odiaban y otros la adoraban, casi todos la conocían y muchos, muchísimos la temían. Fue un verdadero ícono del mundo del espectáculo, un símbolo que supo hacerse un lugar y que supo hacerse notar.
En el universo del espectáculo los juicios sobran, si ella fue frívola, si su profundidad llegó a los niveles de los dos milímetros, si su lengua era mordaz —todo lo cual es cierto—, es lo de menos. Joan Rivers fue una mujer inteligente que supo interpretar los signos de sus tiempos y descifró el enigma del mundo del entretenimiento.
Desde un punto de vista técnico, Joan Rivers es un fenómeno de estudio. Fue en contra de las características esenciales en el mundo del entretenimiento en el que la corta duración de los proyectos y lo efímero es la moneda de cambio. La caducidad de las ideas, programas, personajes está fija en el corto plazo, justo cuando una fórmula parece ser la llave del éxito eterno, llega una nueva idea que revoluciona y cambia a la industria dando un golpe de timón que la redirecciona en sentido opuesto. Durar en el mundo del espectáculo es muy raro. Ella supo permanecer en la preferencia de su audiencia.
La imagino como el capitán de un velero manipulando el timón en medio de un mar embravecido. Se pararía ahí, perfectamente peinada, con la cara ultrarrestirada, con zapatos de tacón De Jimmy Choo y vestida con Vera Wang. Marcando tendencias, dando rumbo y dirección.
Por eso Joan Rivers fue extraordinaria. La mujer tenía más de ochenta años y seguía despachando, activa y vigente. Para ella la competencia de los jóvenes no representó una amenaza; el desempleo, la crisis económica, la desaceleración mundial, no la tocaron. Si bien son muchos los que la critican, también fueron muchos los que la respetaron. Captó audiencias a nivel mundial y lo logró en un mundo distraído por tantos impactos audiovisuales, con públicos volubles que no tienen filiaciones de por vida ni conocen mucho lo que es la lealtad de marca. Es todo un éxito. Más aún, entendió el acertijo y conservó su espacio en un mundo en el que ella representaba lo que ella misma criticaba: la vejez, las arrugas y la edad que a ella no la dobló.
Se fue tal como llegó, con ocurrencias. Dejó instrucciones precisas para su funeral. Pasó de lo kirsch a lo gore con una facilidad increíble. Ella supo en en el medio del showbizz, el espectáculo debe continuar.
Digo que Joan Rivers es excepcional por esto mismo, una mujer inteligente que hizo de la frivolidad su bandera, que tejió un nido de protección con esos materiales de fragilidad absoluta. Hizo del antivalor su sello de agua. Criticarla por superficial es ser insustancial, es caer en lo criticado, es quedarse con los dos milímetros de profundidad que se abominan. Es cierto, ella usó como arma de batalla lo fútil. Sin embargo, en una segunda mirada se descubre a un ser humano que entendió que lo hombre contemporáneo busca: quiere fama, quiere salir del anonimato y hacerse notar, quiere salir del mundo gris y adquirir un color que todos admiren, quiere brillar. Eso no lo logra una mujer frívola, ¿o si?

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La marcas más valiosas y el mundo

Conocer la lista de las marcas más valiosas del mundo es interesante ya que nos da evidencia del mundo en el que vivimos. La lista se compone como sigue segün el estudio de Millward Brown. 1. Google 2.Apple 3.IBM 4. Microsoft 5. McDonald’s. Los cinco primeros lugares son ocupados por empresas tecnológicas y una sola de comida rápida.
En un lejano lugar 6 está la marca por excelencia CocaCola, en 7.Visa 8. AT&T 9. Marlboro y 10. Amazon.
Ojo, no se trata de las marcas más consumidas, ni de los productos más populares, se trata de las más valiosas para el mercado. ¿Qué es eso? Es un análisis del desempeño de la operación de un negocio y de los resultados financieros que engloba una marca. A partir del análisis de estos datos se logra evaluar el valor que influencia tiene la marca en la generación de ingresos y en la capitalización bursátil de la empresa.
Lo atractivo de este estudio, además de lo evidente, es que nos da una fotografía de cómo se compone el mundo y en dónde se encuentran sus intereses, sus aficiones y sus preferencias.
Esta lista nos deja ver que la tecnología tiene el primer lugar de atención en el ranking de los gustos, este dato resulta sumamente sorprendente ya que el porcentaje mundial de personas que acceden a tecnología de punta sigue siendo muy bajo. Para más del cincuenta por ciento de la población mundial, nombres como Google o AT&T carecen de significado, si preguntan a alguien en los territorios depauperados de Biafra, India, México o China, habrá muchos que no sepan lo que es Microsoft, o para qué sirve Visa.
Pero los que se encuentran en el segmento de los que sí saben, aprecian mucho estas marcas. ¿Por qué es tan relevante esta estimación? Fácil, debido a que la preferencia de este sector marca las tendencias y el ritmo del mundo. Los que valoran estas marcas son quienes toman las decisiones que dan tendencia y rumbo a las actividades de este mundo.
Me resulta relevante ver que la marca más conocida y seguramente más consumida en el mundo esté relegada a un distante sexto lugar. Claro, hoy el ser humano aprecia más lo relacionado con las tecnologías de información, con el movimiento de voz y datos, con la comunicación, y con la rapidez. Las únicas marcas que no son tecnológicas que se colaron en el ranking nos hablan de la prisa del mundo, si hay que comer, hay que hacerlo rápido en McDonald’s, si hay que comprar, mejor lo hacemos en linea y que lo entreguen en la puerta, en vez de salir a convivir.
La sorpresa es encontrarse en la lista a Marlboro, una empresa que ha sufrido múltiples ataques por las consecuencias del tabaquismo. Hoy la sociedad percibe peor a un fumador de tabaco que a uno de marihuana. Pero el humo de un cigarro, a pesar de lo incómodo que resulta hoy fumar —no hay muchos espacios para hacerlo y en general son incómodos—, la marca de la cajetilla rojiblanca se coló en la lista.
A partir de la lista se puede reflexionar si los datos que vemos nos gustan o nos disgustan, nos sorprenden o nos preocupan, si somos usuarios o ni siquiera sabemos de que van estas marcas, si nos sentimos identificados o rechazados por esta composición de marcas.
Conocer la lista de las marcas más valiosas del mundo es interesante ya que nos da evidencia del mundo en el que vivimos y qué papel jugamos nosotros.

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El Congreso de Periodismo Digital de Huesca y la voz

Me gusta ver y escuchar como los periodistas van moviendo el punto de discusión. Ya no se cuestionan si el papel pierde o gana vigencia si lo que se publica en forma digital es de mayor o menor calidad o si los medios tradicionales tienen mayor jerarquía que los digitales. En la era del vértigo y la aceleración esas discusiones son cosa del pasado, son antiguas.
Los periodistas del mundo reunidos en Huesca, España se dejan de obviedades y se concentran en lo importante. Es decir, asumen que la era digital es. Saben que el mundo virtual tiene poder, es más fácil, barato y accesible. Ya no se necesita tener una concesión de radio o televisión, ni se requiere de una industria editorial para hacerse presente. El poder de los medios de comunicación está al alcance de un dedo.
La gente en el Congreso de Huesca sabe que decir que un medio digital es menos serio que uno tradicional es mentir. Hay basura impresa y en la red. Hay seriedad en los medios tradicionales y en los digitales. ¿Entonces, si la calidad no se determina por el medio, qué la determina?
Una de las conclusiones más importantes y bellas del Congreso de Periodismo Digital de Huesca es que la calidad la determina la voz, por lo tanto hay que cuidarla. La voz se erige como el mejor activo.
El que se esté cuestionando si una imprenta es mejor que una pantalla electrónica, o si un programa de radio convencional es preferible a uno de internet, o si ver un programa de televisión en un televisor es preferible al de una tableta, está haciéndose preguntas que ya perdieron relevancia. Y es así porque el propio mercado ya dio la respuesta. Hay gente que prefiere el papel y hay gente que no. Hay personas que le gusta más el radio y hay quienes se deciden por un reproductor, que se informan por un noticiario o por podcasts. Hay los que se adaptan mejor a los horarios de una programación o los que se organizan y bajan la información cuando mejor les conviene. Hay un segmento que se mueve en ambos terrenos con comodidad, hay antagonistas. Vamos, hay de todo. En ese universo hay cientos de voces. Tantas como voluntades existan. Que cada quién elija lo que más le guste. Que te elijan por tus ventajas competitivas, por tu diferenciación.
La diferencia, dicen en Huesca, está en el cuidado de la voz. Eso que los modernos llaman Marca personal, Personal Branding y que antes se conocía como Prestigio. Se trata de construir un buen nombre y protegerlo.
Hoy, la seña de individualidad es la voz. Es, a partir de su cuidado, que se podrá sobresalir en el maremagnum de voces que inundan al mundo. La voz es lo que dará relevancia según el tono y calidad a lo expresado. Será lo dará congruencia y que pondrá espíritu. Ahí está lo importante.
Siendo así, da lo mismo si es en papel o en impulsos electrónicos. Siendo así, esa voz me agrada.

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Geometría femenina

Parece que las formas son importantes en la mujer. Las líneas, todo tipo de líneas, en la geometría femenina son relevantes. Lo mismo si son rectas que redondas, firmes o desdibujadas cada raya viene cargada de información relevante y si somos observadores podremos conocer mucho de la identidad de cada dama en específico.
Existen cánones que hablan de la estética del cuerpo femenino según las líneas que lo conforman. Todas caben en en la geografía de la mujer, pero cada cosa debe estar en su lugar. No es lo mismo la redondez de los senos que la del vientre, ni las cuadriculas en el abdomen que en las mejillas. No es igual tener las piernas y los brazos marcados que las patas de gallo, ni resulta lo mismo tener pecas en la nariz que en las manos. O eso nos han hecho creer.
Por ello, hay muchas que deciden darle mayor redondez a sus pechos, definición al contorno del rostro y firmeza al cuello. En muchos casos los resultados son estupendos, sin embargo, conocemos los casos de terror en los que las cosas no salieron bien. Vemos chicas con caras de cera y viejas con boca en forma de guarache. Resultados poco estéticos.
La información de la geometría femenina nos revela mucho del carácter de la mujer. Nos dice quienes no se resignan a aceptar el avance del minutero. Nos cuenta de las adicciones por conservar un rostro lozano. Descorre el telón de los excesos por luchar contra el segundero. Por desgracia, el Photoshop no les ayuda en los terrenos de la vida real.
Vemos narices como triángulos diminutos, curvas aumentadas en los labios, óvalos alargados en los ojos, frentes sumamente lisas. Máscaras que se aproximan más al rostro de Dora Maar en un cuadro cubista de Picasso que al canon estético al que aspiran.
También descubrimos rostros como el de Jessica Lange que se siente cómoda en la piel madura. Se nota el cambio de geometría en su rostro y en su cuerpo. Ya no es aquella chica a la que King Kong le descubría el pecho tan redondo y tan firme del que Dino De Laurentis sólo hizo una toma rapidísima. La actriz de más de sesenta años es imagen de Marc Jacobs. Ya no es la mujer que abusó del botox y de la blafaroplastía. Se cubre los ojos con grandes lentes oscuros para ocultar los pecados del pasado. Muestra, sin pudor, los cilindros abultados de las venas en las manos, los surcos paralelos en la frente y las onduladas líneas que brotan de los labios. Hay que decir, en honor a la verdad, que no se necesita del retoque para que luzca fantástica.
Se le ve mejor así que con los labios aumentados y con los óvalos de los ojos alargados para difuminar el paso del tiempo. El exceso al disminuir o aumentar las formas hace padecer a las dueñas de los rostros y a los ojos de quienes las miran. El resultado de este juego de formas asustaría a la misma Mary Shelly y fascinaría al Dr. Frankenstein.
La geometría de Jessica Lange es estupenda. Luce soberbia, como cuando le mostró los pechos al gorila emblemático. Como cuando nos enseña que la belleza de las líneas femeninas se da a cualquier edad. Todas las formas caben en la figura femenina en todo tiempo. ¿O, no?

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Edoardos California

Me entero, con tristeza, que Edoardos California ha decidido bajar cortina. Se va, cierra las puertas de sus tiendas y de su fábrica. Para muchos la noticia pasará desapercibida y a otros la etiqueta no les dice mucho. Sin embargo, hay un sector de la población para los que esta marca de ropa significó una alternativa real de ropa casual. Hubo una época en que el sector juvenil AAA lucía orgulloso las prendas confeccionadas bajo este nombre. Era chic.
Sí, fue a principio de la década de los noventa cuando tuve la suerte de heredar la Dirección de Mercadotecnia que dejó vacante Carmen Schütte en la compañía J.B. Martin, dueña de la marca. Fue ella quien vio una ventana de oportunidad y la aprovechó; fue a mi a la que le tocó cosechar el éxito. En aquellos años, los jóvenes tenían opciones limitadas para vestir. Había de dos sopas, o te vestías como tu mamá o usabas pantalones de mezclilla con playeras de algodón blanco. Sí eras atrevida, usabas chamarra de cuero, sí eras muy atrevida usabas estoperoles y hombreras. Era la versión remix del Sodapop Curtis, más cercana a la versión fílmica de Rob Lowe que a la de la novela de Outsiders.
Pero Carmen vio una oportunidad que se abría en el mercado de ropa juvenil y la aprovechó. J.B. Martin, famosa productora de terciopelos a nivel mundial tenía un exceso de inventarios en telas aterciopeladas de muchos colores. Se arriesgó. Fue contracorriente. Mandó hacer una producción de pantalones, con los cortes de los jeans más populares entre los adolescentes mayores y los adultos muy jóvenes, es decir , en el sector de la población con edades desde los 17 a los 21 años y lanzó una prueba. La respuesta del mercado fue maravillosa. Se desató la fiebre de pantalones de terciopelo más popular y exitosa en la historia de este material. No hubo quién no quisiera tener la prenda de moda. Pantalones de colores, lo mismo rojos, amarillos, verdes que naranjas. Los de mayor demanda fueron los color durazno, como una especie de transferencia de otra campaña muy exitosa de otra marca de la compañía —Terciopelos Martin—, que anunciaba que sus tapices de terciopelo eran repelentes al agua, tanto como lo era la piel del durazno.
Claro, todos querían los pantalones repelentes a la mugre y resistentes hasta que la muerte nos separara. Todos querían la piel de durazno en sus piernas. Prendas que se ajustaban de forma anatómicamente perfecta a la figura. Carmen salió de la compañía y entré yo a cosechar la buena fortuna del ojo clínico que supo aprovechar una necesidad de los jóvenes con una urgencia de sacar inventarios de la compañía.
Tuve suerte, con BBDO salimos al aire en horarios estelares de televisión con un anuncio en el que jóvenes hermosos, corrían por las playas de Malibú luciendo pantalones, cada uno con un diferente pantone del arco iris, mientras se oían los coros de California Girls. Los principales almacenes solicitaron el producto y no nos dábamos abasto para entregar. Fue tanto el éxito que se abrieron tiendas con la marca de Edoardos.
Tuve el privilegio de organizar desfiles de modas y de viajar por todos lados con el artículo de deseo del momento. Entonces, no sólo los jóvenes querían los pantalones, también los no tan jóvenes los querían para pertenecer a ese segmento de la población.
Disfruté mucho el tiempo que trabajé en esta empresa. Me fui, igual que Carmen, cuando la marca estaba en plena efervescencia, después de romper récord de ventas y de abrir tiendas a lo largo y ancho de la República Mexicana, incluso se inauguró una en Los Ángeles.
Pero, tal como sucedió con marcas similares, la moda pasó. El terciopelo dejó de ser tendencia y Edoardos no dio el salto. También padeció piratería y muchos modelos se encontraban en la boutiques y en los tianguis. La marca dejó de ser exclusiva. Las tiendas en lugares AAA cerraron, los locales cambiaron de rumbo, se fueron a sectores más populares. Así entró Edoardos al nuevo siglo. Por sí fuera poco, las reglas de NAFTA y la entrada de ropa china, baratisima, golpearon seriamente a la marca.
Edoardos sobrevivió más como línea de negocio, como una reminiscencia. Lo que una vez rebasó al negocio central de la compañía, ahora era sostenido por nostalgia. Pero, los negocios son fríos y los números objetivos. Era necesario cerrar, al menos eso interpreto por las noticias.
Negocios como GAP, The Casual Corner, Halston han sufrido el cambio de época, tal como Edoardos. Algunos podrán resurgir de entre las cenizas. Otros se convertirán en artículos vintage de las tiendas de viejo.
A mí me da por suspirar. Al recordar esos pantalones de terciopelo de mil colores, todavía puedo escuchar los acordes que acompañaban los coros que cantaban: Caliorniaaaa. Sin duda, al cerrar sus puertas, Edoardos cierra una época y abre un huequito en el corazón.

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