Proteger la vida

Después de los atentados de Dayton, Ohio y de El Paso, Texas, con el regusto amargo y la tristeza de ver la capacidad de odio que tienen esos jóvenes es preciso reflexionar. Como si el mundo estuviera puesto al revés, vemos que los antivalores se ponen de moda y el odio germina como hierba salvaje en el corazón de muchos humanos.

Hemos condenado a Caín como el hermano malvado y elevamos la quijada de burro a cualquier semejante que ni vea la vida como yo ni comparta mi punto de vista. Por quítame estas pajas, una bala acaba con una vida. Mientras el mundo lloraba la muerte de inocentes en atentados absurdos, en Guanajuato y Michoacán se rebasaba la cifra de muertos.

Con una frialdad cercana a la frivolidad, un hombre seguía atendiendo su puesto y vendiendo sus cosas mientras pendían sobre él una serie de cadáveres. No hubo ni empatía ni miedo ni consciencia ni nada, mejor mirar cortito y voltear a otro lado sin meterme en lo que no me importa.

En este momento, algún semejante está muriendo ahogado tratando de cruzar una frontera que lo lleve a una mejor vida; una mujer está siendo asesinada porque se puede, un bebé sin nacer pierde la oportunidad de vivir, una persona recibe una bala y ni se entera porqué.

Es momento de proteger la vida y dejarnos de babosadas.

Anuncios

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: