De economía y negociaciones

Cualquiera podemos abrir la boca y decir lo que queramos, es nuestra prerrogativa. Sin embargo, no importa lo fuerte que grite, una mentira no se transforma en verdad a fuerza de volumen. Tampoco importa si quien las pronuncia es un hombre poderoso, una sandez seguirá siéndolo, incluso si la pronuncia el Señor Presidente. Las teorías económicas no son opiniones que se puedan torcer a voluntad, los impuestos especiales aquí, en Estados Unidos y en cualquier lugar, tienen repercusiones.

No se borra de un plumazo lo que nos estorba. No importa cuanto apriete los ojos, lo que no veo sí existe, aunque intente bloquearlo. Lo terrible es que el imperio de la estupidez ya está sentando reales. Veo a un monarca paquidérmico rodeado de bufones y de gente nerviosa a su alrededor. Veo oportunistas que le quieren ir a bolear los zapatos para ver como se acomodan en simpatía del elefante que tiene cerebro de zanahoria y un vocabulario tan limitado como sus buenas ideas.

Ese es el presidente que democráticamente eligieron los estadounidenses. Un hombre del espectáculo que habla a gritos y no entiende de repercusiones. Este señor eligió a un vocero que no entiende de prudencia, que no sabe de diplomacia y que repite como un perico ideas que no entiende. Desde el Capitolio, propios y extraños lo observan. El señor anda como chivo en cristalería y no se da cuenta que ese desprecio que siente por México lo está llevando a romper platos de su propia vajilla.

Pobre Theresa May, corrió apresurada a ser la primera mandataria en ser recibida por Trump. Se le veía con tanta necesidad de agradar a su anfitrión. La imagino eligiendo en su armario los zapatos más bonitos y la ropa más linda, la veo volando a Washington y aprendiéndose de memoria lo que debía decir. Repitiendo cada palabra frente al espejo para no tropezarse, para que no se le olvidara nada. Todo para que en la conferencia de prensa, su admirado anfitrión la ignorara y hablara de lo inteligentes que somos los mexicanos y lo mucho que hemos aprovechado esta relación desigual. No en vano, la primer ministra británica sale con la boca torcida y con cara de que los tacones ya le lastimaron. Seguro, algo más que el calzado la tenía incómoda.

En esa forma errática, el presidente de Estados Unidos le pega al mundo y a México. Nos manda decir que nos va a imponer   aranceles que seremos víctimas de impuestos especiales y cree que eso no afectará a sus connacionales. Malas noticias, esas medidas le pegan a México, a Estados Unidos y al mundo. Alguien le debería dar clases de economía, administración estratégica e imouestos al señor Trump. Tal vez sea un cabeza dura y esas ideas no le entren en la cabeza. Mientras, el senador republicano por Arizona John McCain ya dijo que esas medidas golpearían a su estado en forma grave. La asociación de agricultores de los Estados Unidos ya levantó la mano. No les gusta la idea tan maravillosa de los aranceles, es más les asusta.

Lo curioso, es que el Presidente Trump no toma en cuenta que los aranceles pueden ser recíprocos, que México puede tasar los productos que les compramos y también podemos dejar de comprar. Tampoco toma en cuenta que con esa idea de deportar a los migrantes sin papeles, corre el riesgo de parar la industria agrícola. ¿Alguien le puede explicar al señor algo de economía?, en su país hay gente talentosisíma y súper galardonada que sabe del tema. ¿Por qué no los escucha?

Dice Carlos Slim que Trum es negociator, no lo creo. Un negociador es una persona que sabe ordenar prioridades, tiene claro el objetivo y se sienta a la mesa a dialogar, a escuchar y sabe que tendrá que ceder algo para obtener el resultado deseado. Un negociador profesional entiende que este es un proceso de comunicación, no una competencia. Ambas partes deben cruzar la línea de meta al mismo tiempo. Si se deja a la contraparte de lado, si se le deja de ver, si se le aplasta, si se toma ventaja, no se está negociando. Un buen negociador no intenta tomar ventaja, intenta generar acuerdos en los que todos ganen. Cuando una parte gana y la otra pierde, el negocio no se repite. Un buen negociador busca repetición de negocio. ¿Alguien le puedeexplicar al señor algo de métodos de negociación? En su país se encuentran tres de las mejores universidades que tienen extraordinarios programas sobre el tema.

¿Será que no escucha? 


 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: