Protagonismos y pasos en falso

En los últimos días de 2016, andamos enojados, asustados y como que el porvenir se pinta de tonos poco propicios. Los próximos eventos nos tienen sentados al filo de la silla: los gasolinazos, Trump como presidente en funciones, Corea del Norte con amenazas atómicas, China agregando tensiones a la escena mundial, Israel y sus asentamientos ilegales, una Zona Euro frágil, un Reino Unido que buscó aislarse, un crecimiento del empleo raquítico y un pronóstico de desaceleración económica mundial. Encima, se nos mueren los famosos a los que hemos admirado tanto. La gente pide a gritos que acabe el 2016 como si el calendario tuviera responsabilidad en todos estos hechos. 

No es así.

No fue 2016 el que sufragó a favor del Brexit ni el que votó a favor de Trump. No fue responsabilidad del 2016 la muerte de nuestros ídolos. Dice Charlie Brown, my idols are dead, and my enemies are in power. Y, por si fuera poco, la prudencia anda escondida y la estridencia se adueña de la escena. A pocos días de dejar el poder y ante la evidencia de la intervención cibernética de Rusia en las elecciones estadounidenses, Obama expulsa a miembros del cuerpo diplómatico ruso. Más tardarán en irse que Trump en hacerlos volver. Theresa May crítica el discurso que John Kerry pronunció en Israel condena do los asentamientos ilegales por parte de los judíos. En un claro intento por acercarse al nuevo presidente de los Estados Unidos, la Primer Ministra británica se agacha y besa el suelo. El canciller ruso le aconseja a Putin expulsar a los funcionarios estadounidenses de su territorio y con una sonrisa, Putin dice que eso no va a suceder.

En la estridencia de los protagonismos, Obama se ve dando patadas de ahogado, tratando de remediar todo lo que no hizo con anticipación. Kerry se pone con palabras duras a punto de dejar la oficina y Putin acaricia al gato y le da vuelta a su perol. En Gran Bretaña, muchos quieren boicotear el Brexit, en la cruda realidad del día siguiente se empiezan a dar cuenta de que no todo es lo que les prometieron, ni todos los discursos triunfalistas van a ser verdad. El gabinete entero del Presidente Peña sale a justificar con babosadas los incrementos de la gasolina, cuando el precio del petróleo anda por los suelos. Ofrecen disculpas como que así se apoyan medidas en favor de la ecología y de uso de transportes más amigables al ambiente, ¿cuáles? Más patrañas.

Se abre la boca con una necesidad de protagonismo y se resbalan dando pasos en falso. Además, leemos por ahí peticiones de que 2016 ya se acabe de una vez, porque se han muerto tantos de nuestros ídolos. Sin embargo, nos olvidamos de los excesos que anticiparon la muerte de estos seres admirados. La muerte de George Michael me entristeció, no ha habido alguien que haya cantado con dignidad junto a Queen, después de Freddy Mercury, como él. Era un virtuoso a carta cabal. Pero tenía una adicción al crack que nunca pudo controlar. Carrie Fisher decía que ella jamás uso una uña para aspirar cocaína, siempre usaba cucharitas hechas con billetes de cien dólares. La muerte a los sesenta años se debe, en muchos sentidos, al deterioro que le causó el consumo de drogas. 

El problema del 2016, me parece, fue este protagonismo que nos llevó a dar pasos en falso y luego, al ver las consecuencias, quisimos esconder las manos y pasarle la factura a alguien más. Obama supo de las posibilidades del ataque cibernético Ruso y prefirió no actuar, los votantes estadounidenses dijeron preferir a Hillary y por lo bajo sufragaron a favor de Trump, los británicos no entendieron cuales serían las consecuencias de su elección, a May se le ve la intención de ronrronear para acercarse a Estados Unidos, el gabinete de Enrique Peña nos quiere dar atole con el dedo, los políticos corruptos siguen robando y siguen caminando por las avenidas mas lujosas del mundo rodeados de sus seres queridos. 

No se trata de que se acabe el 2016, se trata de poner atención y darnos cuenta que no todo lo que nos prometen es factible ni todo lo que dicen es verdad. No fue que éste fuera un año bisiesto, ni que empezara en un viernes del calendario gregoriano, ni le podemos echar la culpa de nada. Se trata de asumir lo que nos toca de responsabilidad y dejar de echarle la culpa a alguien más.

Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Trackback: Protagonismos y pasos en falso — Las ventanas de Cecilia Durán Mena | gramirezblog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: