Los silbatos antiacoso

No cabe la menor duda, las medidas eficaces que toma el gobierno de la Ciudad de Mexico para garantizar la seguridad son tan eficientes como el silbato con el que pretende Miguel Ángel Mancera proteger a las mujeres de acosos y asaltos sexuales. Con semejantes medidas, ya todas nos podemos sentir invulnerables. Seremos libres de salir a la calle vestidas como nos dé la gana, a la hora que mejor nos acomode y, si a algún despistado se le ocurre pasarse de la raya, nosotros pitamos el silbato y asunto arreglado.

Habrá quince mil. Eso es un predicamento. Me temo que no nos van a alcanzar. Pero, las quince mil afortunadas que consigan uno dejarán en el olvido el susto de verse en aprietos porque alguien les dijo una vulgaridad, los puso la mano  en dónde  no querían, les dieron un golpe o las violaron. Adiós a todas esas molestias y peligros, el silbato salvador ya está  siendo entegado. No hay de que apanicarse.

Yo quisiera tener uno, no se dónde los van a repartir. Lo cuidaría tanto, no permitiría que se ensuciara o que se despostillara, se me iría la vida en cuidarlo. Tampoco haría mal  uso del silbatito, nunca lo tocaría sin razón, sería muy prudente. Pero, me imagino que cuando me entere de dónde  puedo conseguirlo, ya se habrán agotado. Qué envidia despertarán todas las afortunadas que sí conseguirán el ansiado silbato de seguridad.

Ojalá que no empiecen las malagradecidas a decir que son ocurrencias estas medidas tan bien intencionadas. Hasta la más tonta puede entender la efectividad de la orden y la eficiencia del sonido de alerta del silbato antiacoso. Imagino las horas de capacitación que habrán recibido los cuerpos policiacos para activar el protocolo de defensa al escuchar el pitido de auxilio.

Gracias, don Miguel Ángel, imagino que pensara en lo agradecidas que estamos las mujeres  al entender las buenas intenciones de su instrucción.  Ya podremos vivir en paz. Imagino que tenemos que dar las gracias, ¿no?

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1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Rebeca Robles
    Jul 06, 2016 @ 05:22:02

    No te preocupes Cecy que si acaso no logras conseguir uno, seguro no faltará quien los venda con o sin licencia legal.
    Una vez que lo consigas, solo no olvides colgartelo al cuello cual cencerro. El simple hecho de verlo brillar bajo tu barbilla, ahuyentara cualquier peligro.
    Aunque….por si acaso, compra dos para llevar protección anterior y posterior. Uno nunca sabe desde donde un acechador pueda acercarse.

    Responder

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