Otra vez, no sabemos qué pasó

Las explicaciones se contradicen, las versiones se contraponen y unos y otros se sienten poseedores de la verdad. Lo cierto es que hubo balas y hubo muertos. ¿El pretexto? La reforma educativa. Lo curioso es que entre los muertos, no había maestros. Lo cierto es que los ánimos están caldeados y las cosas se salieron de control. En Oaxaca no hubo eso de muerto el perro se acabó la rabia. Al revés, con la pericia de un osos hamnriento las autoridades bajan el panal y agitan el avispero. Después, los actores esconden la mano y ponen cara de inocentes. Pero ya hubo sangre.

El Gobernador, Gabino Cué sostiene la mirada y dice enfático que él no traicionó a nadie. Los maestros lo llevaron al poder, las cuotas corporativas lo sentaron en la silla del Gobierno y, al llegar a cobrar por su participación —una vez más—, los ojos se volvieron a otro lado. Nadie vió lo que pasó en Nochixtlán. Oaxaca se hizo ojo de hormiga. Los oídos tapiados dejaron que la lumbre llegara a los aparejos. La Llorona saldrá a alas calles a gritar la muerte de sus hijos.

La Policia Federal, la recién estrenada Gendarmería, los civiles, la CNTE, saben que pasó. Poner cara de corderito no es la estrategia. Ahí hubo balas,  vandalismo, provocaciones, bombas molotov y todos esos desmanes tienen poco que ver con la educación que México requiere. Por un lado, la reforma puede estar mal o puede estar peor, puede que los maestros tengan o no razón, puede que las autoridades fallen en sus planteamientos, pero la violencia de los reclamos y de quienes intentan callarlos ya cobró vidas.

Nadie sale con las manos limpias y los que observamos de afuera no entendemos qué sucedió. Ya se encierran en el Palacio de Covián, ya marchan por Reforma, ya bloquean autopistas, nadie habla de lo que pasó. Con la misma astucia que se usó en el caso de Ayotzinapa, nos tratan de dar atole con el dedo. Nos cuentan cuentos. Nos ignoran. Nos creen tontos.

La verdad huye de los extremos y de los que se quieren hacer las blancas palomas. Y, otra vez, no sabemos qué pasó.

Un domingo cualquiera en Londres

El domingo el Londres, después del Brexit, deja ciertas reflexiones. Muchos quisieran cantarle al reloj para que pare las horas, porque parece que van a enloquecer. Los británicos se deben sentir muy extraños al ver que como resultado de su referendum, no solamente salen de la Unión Europea si no que se llevan las felicitaciones de Le Pen y del mismísimo Donlad Trump. Me imagino lo felices que se sienten.

En esta borrachera de orgullo por lo conseguido, me figuro a Woody Allen caminando por Bond Street recordándoles a los británicos que aquellos que nos celebran son los que se sienten alineados con nuestros pensamientos y nuestros ideales. Ahora veo a los flemáticos ingleses siendo vitoreados por Le Pen, siempre ecuánime y por Trump fuente de inteligencia y cordura. No habrá cantidades de té suficientes para que se les calmen los nervios.

Con estas evidencias, no es de extrañar que más de dos millones de ciudadanos le estén pidiendo al Parlamento que repitan el referendum. Además, casi suplican que pidan un margen de sesenta por ciento para tomarlos en serio. Los londineneses de plano están pidiendo que la capital se independice y Escocia se replantea si debe quedarse en tan antípatica sociedad. ¿A quién le gusta ser aclamado por Trump y felicitado por Le Pen? En una de esas, si Idi Amin saliera de su tumba, les estaría dedicando entudiasmados aplausos.

Los que celebran la victoria están felices porque van a recuperar su nación. No les gusta salir a las calles sin poder identificar quién es inglés, quién búlgaro, quién indio, quién polaco porque me imagino que a los orientales sí los identifican, aunque no se enteren si son chinos, japoneses, coreanos o vietnamitas. En el embriagamiento inglés, eso es lo de menos. Un catalán es lo mismo que un peruano, no son ingleses. 

Por si las moscas, la Primera Ministra de Escocia ya se acercó a la Unión Europea para apartar su silla en el Parlamento Europero. Por favor, que no nos confundan, pedirá. No somos lo mismo. El pobre David Cameron, que apoyó quedarse en el club de países, afrontará presiones y seguramente le será exigido que deje el recinto cuando se reunan el próximo martes en Bruselas. Los integrantes de la unión dicen, si te vas a ir, vete ya. Mientras mas rápido mejor. Todas las funciones que el Reino Unido tenía o planeaba fungir, le serán relevadas. ¿Eso querían, no?

Angela Maerkel toma una postura conciliadora, no hay necesidad de ser particularmente groseros, las negociaciones tienen que llevarse a cabo correctamente. Los que quisieron recuperar la nación están viendo como la libra vuelve a sus brazos a valores de caída libre. Está tan flaquita la moneda que esperemos que en ese abrazo de acogida no se les rompa en mil pedazos. La recuperación la esta dejando muy despostilladita.

Lo triste es que lo que planeaban recuperar con el Brexit será difícil de lograr. Los que apuestan por la pureza de raza, por los muros fronterizos, por los bloqueos al tránsito, están escupiendo al cielo; quieren tapar la grieta del dique con un tapón de sidra. Su principal obstáculo es el germen de su idea: van contracorriente. El flujo tecnológico marcha en pos de la integración, no veo como se pueda parar. Ni balas, ni rifles, ni muros, ni alambradas, ni picos pueden con la tendencia integradora. La xenofobia es tan inteligente como el que apunta a su propia pierna y le jala al gatillo.

Tal vez por eso, los jóvenes quieren echar marcha atrás, porque saben. Tal vez este domingo, no sea como cualquier otro, despues de todo y la victoria venga ensalivada. Si Trump y Le Pen felicitan, seguro el domingo ya de visos de lo que vendrá en la semana. ¡Ay, Dios!

Separados

Gran Bretaña decidió por la opción de separarse. Tal como una película de suspenso con final de vuelta de tuerca, la jornada transcurrió con una leve ventaja por permanecer en Europa, hasta Farage, el principal promotor de la separación pronosticó un cierre a favor de seguir unidos, pero, conforme avanzó la tarde, la tendencia cambió y la decisión de separarse avanzó hasta ganar por una leve ventaja. La BBC fue de las primeras agencias en anunciarlo.

Una vez más la Isla le da un golpe a la Historia y decide cambiar el mapa geográfico. Tal como sucedió en tiempos de Enrique VIII, los británicos miran hacia sí mismos y deciden que ellos pueden solos. No necesitan compañía, no quieren asociados y en, esa condición, cambian al mundo. La transformación que pergeña esta elección es de grandes proporciones. Es tan radical que lo que se dijo hasta ayer en un aula universitaria sobre comercio internacional, hoy ya no es válido. La teoría cambia de un día para otro ya que el escenario se ajustó. La globalidad, el libre comercio, las fronteras indelebles, el libre tránsito sufrieron un golpe que puede ser mortal. El Brexit triunfó.

Desde que se inició la tendencia, los mercados reaccionaron. El Nikkei bajó 7%, la bolsas en Europa amanecen a la baja, el dólar se aprecia y el peso pierde terreno. Seguramente, el Banco de México saldrá a intervenir para que nuestra moneda no se desplome, más. Pero, la decisión de los británicos ya les pegó a ellos en la cabeza, la libra esterlina se devaluó a niveles que   no se veían hace treinta años. Y, es probable que en ese momento, al ver su moneda por los suelos, hayan recordado las razones que los llevaron a estar en Europa.

La crisis de la libra esterlina de hace veinticinco o treinta años era tal, que su caída al precipicio se veía inevitable. Su relación frenta al dólar les hacía perder terreno y no se veía que algün plan pudiera ayudarles. Los trabajos eran escasos y las condiciones económicas, desastrosas.En esa condición, su alianza con Europa les trajo los mejores frutos. Sin embargo, los británicos de hoy creen tanto en sí mismos, en su liga de naciones, en la estabildad de su moneda y en el crecimiento de su economía que prefierieron caminar en solitario que seguir acompañando a Italia, Irlanda, Portugal, Grecia, España y todas las naciones que como cigarras hicieron fiestas en vez de ser hormigas y ponerse a trabajar.  Lo malo es que también dejaron de lado a Alemania y a Francia y a todos los demás.

Sorpende la salida y al mismo tiempo, ya lo sabiamos. En la isla, todo es al revés. Desde la circulación, hasta el volante de los autos, desde la forma de comer hasta las tradiciones. Ganan las diferencias por sobre las similitudes. Ni hablar, hasta los dedos de la mano son diferentes. El mundo va a padecer los primeros dolores del cambio, pero, como siempre, todo se va a ajustar. Aprenderemos a modificar el lenguaje que aprendimos hace veinticinco años. Camreon tendrá que asumir las consecuencias, también los ingleses. Escocia elevará la mano y tal vez, ahora sí se vaya. Ellos son más iguales a los otros que a los diferentes, o, son tan diferentes como ellos pero como que no les caen muy bien y ahora menos. Ya se verá.

Las separaciones son dolorosas aunque sean tranquilas. Este será un divorcio amigable y pausado. La transición durará dos años. Ya para entonces sabremos qué es mejor, si celebrar diferencias o encontrar puntos de encuentro, hoy es tan pronto. Sin embargo, los mercados, fríos y objetivos ya están empezando a opinar. Ni hablar, se abren puertas a un mundo distinto, a uno que parece que cruzó la línea del espejo y echó las manecillas hacia atrás, veremos cuáles son los efectos.

Integrarse o desintegrarse, ¿ese es el dilema?

Los discursos cambian de un momento a otro. Los movimientos son drásticos, lo que antes era vigente deja de serlo y las ideas actuales toman causes antagónicos. Apenas hace unos años, la globalización era el tema regente y la intención mundial era tirar las barreras fronterizas. Mientras más integrado estuviera el mundo, mejor. Así, regiones comerciales hechas una, tratados de libre comercio, zonas económicas unificadas era lo que perfilaba al mundo. Hoy, parece que eso ya no es relevante. Hay que celebrar las diferencias, aunque sean mínimas; hay que elevar murallas, poner obstáculos, establecer fronteras dificiles de franquear. 

Si el Ser Humano en lo individual se hace más individualista, los países tienden a volverse más restrictivos. Si antes las diferencias se diluían, hoy se subrayan. La integración lucha contra los nacionalismos. Y, lo que ayer parecía una buena idea, en estos momentos está a punto de desintegrarse. Europa tiembla, le salen grietas. Gran Bretaña se siente el hermano mayor que ya se enfadó de los berrinches de los chiquitos, se hartó de los desordenes, de las fiestas y los abusos; quiere revalorar su posición, no le gusta pagar los platos que los ingleses no rompieron.

Hoy, acuden a las urnas. Opinarán si se quedan o se van. Irse, les aliviará esa sensación de estar cargando con una serie de pesos que no le corresponden pero, habrá que valorar si ese alivio no les traerá más agobio. David Cameron sale a advertir de los impactos. Los mercados aguardan, ¿queremos volver al súper dólar? Por un lado, arrear a unos puede implicar molestia, pero quita una subordinación que en el pasado resultó un yugo difícil de llevar.

Los europeos lamentan que los ingleses se quieran ir. No les gusta el desprecio, pero temen la soledad a que esta desintegración los puede condenar. Perefieren estar acompañados, aunque que unos sean más diferentes que otros.

Los ingleses olvidan que no se puede tener todo. Quedarse tiene ventajas, irse trae consecuencias y viceversa. Lo cierto es que el mundo se globalizó y nadie puede tender muros tan altos que paren en flujo de la tecnología. En la simpleza se encuentran buenas respuestas. Tal vez los británicos no deberían brincar tanto y podrían enterarse de que el suelo está parejo. Tal vez deberían enterarse que si siguen brincando, van a hacer un hoyo que puede servir de fosa de enterramiento. ¿Y luego, qué?

El Brexit, pone al mundo a la lupa. ¿Somos uno o no? ¿Qué nos conviene? La diferencias se notan, siempre se notarán, pero, veremos si son cimiento para construir o grietas que no se pueden salvar. 

Lo que sucedió en Oaxaca y la respuesta de los intelectuales

Algunos de los mejores cerebros de la Nación firman una carta dirigida al Presidente Peña, al Secretario de Gobernación y al Secretario de Educación que es al tiempo un reproche y una advertencia. Es reproche porque les dicen que los hechos violentos en Oaxaca no debieron llegar a esos niveles, ni debieron cobrar la vida de esas personas. Es una advertencia, pues ponen el dedo en el renglón que más duele, hay que buscar medios de pacificación no de enfrentamiento.

Las palabras de los intelectuales, escuetas, sencillas y claras llevan razón, nada hay peor que sentir que vivimos en un polvorín que está a punto de estallar. Las más malas noticias son las que se manchan de sangre. De eso no hay duda ni hay mucho más que decir. Es el Estado el que debe buscar por caminos pacificos, acuerdos y eencontrar formas para que todos podamos vivir en santa armonia.

En esta condición, la CNTE ha estado violando la letra que ya es ley. La Reforma Educativa esta aprobada y promulgada. Se acabó el tiempo para quienes no quieren tomar en sus manos el borrador, el gis, los libros y ejercer el  magisterio para dose dignamente frente a un salón de clases con alumnos. Maestro es el que enseña, no el que estalla vehículos ajenos, en que toma autopistas, el que vandaliza negocios o el que amanaza con palos y piedras. Eso no es derecho de manifestación.

Tampoco es maestro el que rapa a viejecitos y los hace caminar descalzos, ni el que se roba las cuotas de sus compañeros, ni el que evade impuestos, ni el que vive de un sueldo que nonha devengado. Los maestros no son criminales. Son los que siembran conocimiento y semilla de esperanza en la tierra fertil de la juventud y la niñez. El magisterio ha sido empujado a la calidad de nuevo proletariado, según decía Humberto Eco. Nada los faculta para violar la ley.

Tampoco el pueblo le manda al Estado a salir a agitar el avispero. El Gobierno debe buscar las mejores formas de diálogo y convencimiento. Ni puros palos ni puras mieles han funcionado. Aquí el problema ha sido que el problema se ha dejado crecer y la impunidad ha sido madrina de mucho malandrín.

La Reforma Educativa no merecía tener mártires. No de esta forma ni por estas razones. Pero, a lo largo de la Historia, los sindicatos y corporaciones han sido brazos de gestión política que han sido alimentados para grillar en vez de trabajar. Cuando se les deja de usar, de privilegiar, gritan y braman los estertores de su muerte. Hay que hablar con claridad y hay que ser coherentes. No está nada bien que un tercero vea su auto en llamas, a su abuela sin zapatos, su negocio destruido, su casa llena de basura, a su hijo muerto. No está bien que haya habido muertos en los enfrentamientos contra la CNTE. 

Los intelectuales llevan razón, hay que tranquilizar las aguas. Hay que esperar los peritajes y ver de dónde salieron las balas. Y, más que nada, hay que encontrar la paz que traemos tan extraviada.

Por escrito 3

Por escrito 3, estamos empeñados en atrapar lectores y no dejarlos ir

La propuesta de Pedro Kumamoto

Pedro Kumamoto es el ejemplo de las buenas prácticas  llevadas a la realidad con éxito. Es un joven político mexicano, el primer candidato independiente en ganar una elección para ocupar un puesto de representación popular en Jalisco. Su hazaña consistió en perseguir molinos a pesar de que todo el mundo le advertía las dificultades de avanzar contracorriente. Con más de 50 000 votos a su favor, más que los que recibió cualquier partido político, Kumamoto logró ganar en su Distrito para ser su representante en el Congreso del Estado de Jalisco y lo hizo con un presupuesto modesto.

Es un muchacho valiente, claro y entiende el mundo de forma tal que hace que las variables jueguen a su favor haciendo las cosas como deben ser. No lo conozco, me gustaría porque así, nada más de verlo me cae bien. Y, si por sus hechos los conocereís, con lo alcanzado por este joven ya me cae de maravilla.

Me simpatiza más porque él, a diferencia de tantos, en vez de llorar, de echarse ceniza al pelo, de tomar las calles y quejarse, se pone en movimiento y lanza una propuesta que debemos escuchar. Con los recursos de un milenial que sabe moverse en las redes sociales ya empezó a hacer ruido en torno a lo sucedido en el Congreso con las Leyes de Transparecia y el Sistema Anticorrupción que tanto necesitamos. Subió un video a la Red en el que lanza una propuesta que vale la pena atender. Avanza en vez de quedarse estancado.

En el video, Kumamoto empieza haciendo un recuento de la Ley tres de tres y nos recuerda el gran esfuerzo ciudadano que implicó, luego identifica a los legisladores que en su sector votaron en contra y a quienes de manera cobarde se salieron del recinto legislativo para no votar. A ellos, que fueron elegidos para representar a los ciudadanos y en vez de cuidar sus intereses fueron en contra de sus votantes les pone en la palestra y conmina, con razones, a no volver a votar por ellos. Y nos invita a no bajar las manos, a seguir trabajando para matar al enemigo que nos tiene atrapados, a destruir la corrupción.

Más que gritos y sombrerazos, más que túnicas rasgadas y posturas que nos llevan a ningún lado, acciones. La propuesta de Kumamoto es a salir del letargo, a seguir trabajando. Me gusta, sobretodo, más lo que muestra que lo que dice. Nos hace ver que cuando el objetivo es alto, los obstáculos van a complicar las cosas y sin ánimo nos van a vencer. La corrupción es un animal hambriento, voraz, salvaje y agresivo. También es asustuto y sus cancerberos le son muy leales. La batalla apenas empieza, ni llantos ni lamentos, mejor hechos. Ya es tiempo de limpiarnos las lágrimas, de curarnos las heridas, de sacudirnos el polvo y ponernos a luchar a facor de la transparencia. 

No conozco a este joven político pero me cae muy bien. Me gusta ver a Pedro Kumamoto y me gusta escuchar sus propuestas. ¿Ya sabes quienes son los que votaron en contra de los ciudadanos y de la ley 3 de 3? Averigua y si fue alguien que se llevó tu voto en el pasado, no vuelvas a confiar en él o en ella. Ya ves lo que hacen con la confianza de los ciudadanos. No hay pretextos que valgan.

El insondable misterio de la familia

Definir lo que es la base de la sociedad debería ser algo sencillo, no lo es. Hoy es más complicado que nunca. Hemos logrado complicar lo que es tan elemental como asomarnos a ver lo que sucede todos los días, hemos optado por alejarnos de la realidad y meternos en un laberinto. Entre los códigos civiles, los usos y costumbres, la palabra sagrada, el juicio público, resulta demasiado dificil encontrar consensos. La familia, nos guste o no, se ha transformado, pero sigue siendo el cimiento sobre el que se construye comunidad.

El grupo tradicional que era fundado por la unión de un hombre y una mujer, hace rato dejó  de ser el común denominador. Incluso antes de que se hablara abiertamente de preferencias sexuales diversas, el mundo ya había visto un modelo familiar cuya morfología no dependía de la estructura de padre y madre. Las mujeres que se quedaron viudas por las innumerables guerras del siglo pasado, salieron adelante jugando el papel proveedor y cuidadoso, eran papá y mamá. Pero, hoy hay muchas madres solteras que luchan por los hijos que un padre irresponsable dejó en el camino. Tambien hay las que vieron partir a sus maridos a tierras extranjeras para buscar un mejor destino. Los divorcios, los matrimonios de segundas nupcias. 

Desde luego, también están los hombres viudos que salen al frente y ven por su familia sin una figura femenina. Los abuelos que se hacen cargo de los nietos mientras padre y madre salen a trabajar, las nanas que cuidan a hijos ajenos mientras los propios están en manos de alguien más, las tías que están al pendiente de los sobrinos, los hermanos mayores que vigilan a los hermanos, en fin. Y, claro, la idea de parejas que cohabitan siendo del mismo genero.

Las discusiones que he oído ultimamente, tienen que ver más con el juicio que con el análisis. Las diferencias sufren del rigor y en vez de pasarlas por el tamiz de la razón, reciben condena. Me parece que no debiera ser así. Escudarse en la palabra de Dios, me resulta cobarde si cada quien va a adoptar una postura penalizadora. Radicalizar las posiciones no lleva a buen puerto.

La familia es el espacio en el que nos sentimos queridos, apoyados, respaldados, el el sitio al que volvemos cuando estamos cansados, en el que encontramos consuelo y donde podemos bajar las armas. Es el grupo a quien amamos y nos ama y por el que estamos dispuestos a darlo todo sin reservas. Los lazos consanguineos a veces no significan nada, Caín y Abel lo ejemplifican, a veces lo son todo. Padres que abusan, madres que abandonan, hermanos que traicionan son el pan de cada día, como lo son las abuelas cariñosas, los tíos cuidadosos, las vecinas que están al pendiente.

¿Qué es familia? Es un misterio que hemos hecho insondable. El Ser Humano complica lo sencillo. Muchos de los que levantan el dedo juzgón tienen cola que les pisen. Gran parte de los que gritan en contra de los matrimonios igualitarios han protegido a abusadores y a malvivientes. No es raro que quienes abrazan el juicio vayan de la mano del odio. El odio si es contranatura. Por eso, a mí me gusta pensar en el amor como la mejor alternativa. Más análisis y menos juicio. Más amor y menos condena.

Me gusta pensar en la figura de Cristo preguntando a la adúltera dónde estaban aquellos que la condenaban. Me imagino a todos estos que se abrazan de las imagenes, arrugando la nariz al ver a Jesús comiendo con prostitutas o conviviendo con tribunos. Me gusta la imagen de Francisco abriendo las puertas de la Iglesia y cuestiono la desobediencia de quienes lo contradicen. ¿Quién es el que tiene las llaves? ¿Quién es el sucesor de Pedro? 

En el Año de la Misericordia, los católicos deberiamos estar abriendo los brazos en vez de estar apretando los dientes. Los príncipes de la Igesia deberían recordar que, como lo dijo el Papa, son pastores. Desde sus castillos de alabastro no van a entender lo que sucede a nivel del piso. Me parece que el insondable misterio de la familia se resuelve con amor. 

Nuestro Sistema Nacional Anticorrupción 

Alguna vez, mi maestro Celso Santajuliana me dijo que no todo inicio tiene que ser magistral. Sabía de lo que hablaba y las razones por las que lo decía. Se dirigía a escritores que empezabamos a escribir nuestra primera novela y sabía que muchos soñaban con ser los autores de una obra maestra —todos albergabamos esa fantasía—. A medio curso verificó el avance de las novelas y muchos no habían escrito, destruían sus líneas, arrugaban las hojas, arrojaban el trabajo a la basura, porque nada les parecía digno. Celso se burlaba de ellos y me decía que esos que quieren la gran obra maestra desde un inicio jamás serían escritores. 

Este recuerdo me viene a la mente por las estrepitosas estridencias con respecto a las leyes aprobadas para el Sistema Anticorrupción.  Por un lado, hay quienes sacan las matracas y festejan a todo volumen y, por el otro lado, hay quienes se razgan las vestiduras y se echan ceniza en la cabeza como si estuvieran enterrando a un muerto. Ni una ni otra. Pero si alguna actitud de éstas me parece peor, es la de los que critican sin ver el avance que esto significa.

Es verdad, la ley pudo haber sido mejor. Tiene hoyos, no hay duda. Quedó incompleta y nos huboera gustado un privilegio mayor a la transparencia. Todo es cierto y tan sólido como un lingote de oro, sin embargo, no todo inicio tiene que ser magistral. En ocasiones, es mejor empezar a dar pasos cortitos que quedarse sentado soñando con un maratón. Mirar tan alto es una forma de parálisis. Lo importante es dar los primeros movimientos, aunque las pisadas sean cortitas. ¿Cuántas cosas se han quedado en el tintero de las buenas intenciones por querer arrancar con todo perfecto y sin arrugas? Si en serio quieren saber cuántas, échenle un ojo al Plan Nacional de Desarrollo del Presidente Peña y verán la cantidad de buenas ideas que no se llegarán a concretar, que son necesarias y que están paradas buscando la perfección.

Digan lo que quieran, me parece de celebrar que el Sistema Nacional de Corrupción haya nacido, aunque sea chuequito, mejor eso que los embarazos de la tía Cuca que siempre asustaba con la cosa de que otra vez estaba en cinta y a los quince días salía con que fue un susto. La casa se le llenó de sustos, nunca llegaron los primos.

En esa condición, mejor fea que nada. ¿No creen? 

Bien inicia la semana…

Bien inicia la semana si al despertar se oyen las campanadas del Templo de San Diego y llega cierto acento a tierra mojada. Desayunar enchiladas mineras, caminar entre calles tan estrechas que se vuelven peatonales o tal vez siempre lo han sido, el  cielo nublado y El Pipila entre cúmulos que parecen borreguitos en el cielo es parte de un gozo sin igual. Empezar con el pie derecho la semana, parece ser lo mismo que abrir el ojo a primera hora en la Ciudad de Guanajuato.

Hay tantas cosas que suceden más allá de los límites de la ciudad que es Cuna de la Independencia, Casa de Don Quijote, pueblo natal de Diego, de Jorge Ibargüengoitia, paso de Juárez, reflejo de las ideas de Porfirio, pero la fiesta de San Antonio de Padua marca el festejo de hoy. No se trata de hacerse de la vista gorda, de ser insensible ante el acontecer mundial, de disimular ante tantas cosas, pero en Guanajuato hay una magia que da pie a los colores y las risas.

Sólo aquí, mientras caminas tranquilamente, se te aparece en una ventana pintada de azul, una catrina muy huesuda que se muere de risa. Sólo aquí Remedios Baro se asoma desde una azotea, o encuentras un castillo medieval — cuando en Mexico no hubo medioevo— o te topas con una ciudad que convierte tuneles mineros en redes comunicantes para automóviles. 

Una plática amable, la vista del Teatro y del Jardín Unión, una mesa bien servida, pan, sal, buenas palabras y Guanajuato que decide brillar para que el tinto en la copa adquiera un mejor color. En el puesto de periódico se ofrecen las noticias que muchos consultan todavía en la hoja de papel, pero hoy prefiero ver a lo alto y contemplar la cúpula del templo de los jesuitas o pensar en los helados deliciosos que se venden en ese lugar tan maravilloso cerca de la Plaza de San Roque y del Museo de La Casa de Diego.

Bien inicia la semana si al caer el sol las luces iluminan la Basílica de la Colegiata y la Escalinata de la Universidad se ve tan linda reflejando el brillo de su cangera verde tan hermosa. Es así cuando los colores te toman la mente, los matices se vuelven tan brillantes y el corazón late a un compás tan alegre que, en realidad, no se puede pensar en nada más. 


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