Cuba y Estados Unidos, ¿buenos amigos?

Por cincuenta y seis años, Cuba y Estados Unidos supieron ser muy buenos enemigos. Tanto en lo político como en lo comercial, estas dos naciones fueron peor que perros y gatos. Los sistemas antágonicos de ver el mundo hacían que la estrecha distancia entre la Península de Florida y la isla fuera inmensamente más grande que los metros que en realidad la separan.

A los cubanos les tocó apechugar embargos, sustos, declaraciones y ellos reaccionaron con coqueteos al comunismo poderoso, que durante la Guerra Fría, era como estar seduciendo al demonio. Estados Unidos vio en la isla una amenaza, un bastión enemigo en los umbrales de su territorio. Por años, pensar en el Caribe era olvidarse de Puerto Rico y sentir dolores de cabeza generados por un General cada vez más viejo que fumaba puro pero sabía meter el dedo en las llagas más sensibles. 

Ayer, Kerry estuvo en La Habana para reabrir las puertas de la embajada estadounidense en territorio cubano. No es poca cosa. Es algo tan simbólico que esa puede ser la seña por la que se recuerde a la administración de Obama. La ceremonia tuvo un detalle que es preciso resaltar. Los mismos marines que bajaron la bandera de Estados Unidos hace 56 años fueron los mismos que ayer la izaron y la pusieron a ondear. Dos hombres blancos y un afroamericano que ya no lucían jóvenes pero sí con ese porte que da el uniforme militar, repitieon el acto que hace tanto tiempo marcó en el mundo una de las enemistades más encarnizadas del mundo, sólo que ahora fue al revés. ¿Se podrán revertir los sentimientos alojados en el imaginario de ambas naciones por casi seis décadas? Veremos.

Obama se alza con un éxito. Lo imposible se logró. Los límites se superaron y las fronteras se conquistaron. ¿Sí? Quién sabe. Todo es muy lindo frente a los medios de comunicación. Por lo pronto, gracias a Obama, la bandera de las barras y las estrellas ondea en el mar Caribe en la Isla de Cuba. La amenaza china está neutralizada, por lo pronto. Lo de la amistad es otro tema. No hay que echar campanas al vuelo.

Recuerdo que cuando era chica y me acercaba a mi papá a pedir un permiso imposible, él muerto de risa me decía: Sí, claro. Te doy permiso cuando Cuba y Estados Unidos sean amigos. O sea, nunca. ¿Será que ahora  conseguiría el permiso de mi padre? No lo creo. Cuba y Estados Unidos todavía no son amigos. Basta revisar las declaraciones de Fidel Castro en el periódico Granma de ayer para darse cuenta de lo que digo. El general revolucionario quiere que Cuba sea indemnizada por los años de embargo. ¿Será por eso que Kerry no durmió en la isla y sólo hizo una visita de doctor?

No, Cuba y Estados Unidos no son amigos, todavía. Están iniciando un camino que está lleno de fantasmas y está mal pavimentado. Hay que limpiar muchas cosas y recomponer otras. Sin embargo, creo que es muy posible que al final de su administración, el Presidente Barack Obama, pise territorio cubano y en una de esas, hasta se quede a dormir.

  

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: