En silla de ruedas

La perspectiva desde una silla de ruedas te obliga a ver el entorno de forma diferente. El punto de vista de quien empuja una silla de ruedas cambia en el momento en que toma la empuñadura para empezar a andar. Ya se sabe que el mundo está diseñado para el homo erectus y que las excepciones en este caso, prácticamente no interesan. Las calles, las banquetas, las mesas, las perillas, los botones de un elevador, el diseño de las llaves de un lavabo y casi cualquier cosa que uno pueda mencionar, está pensado para la gente normal, es decir, sana.
Antes de causar una revolución, debo decir que sí, efectivamente existen lugares preferentes reservados para discapacitados, que hay rampas en las esquinas en muchas ciudades del mundo y que mientras más desarrollado sea un país mayores facilidades se da a quienes andan en silla de ruedas. No son suficientes.
La gente que puede caminar no se entera de la dificultad que enfrenta una persona en silla de ruedas. Un pequeño borde se convierte en un obstáculo insalvable, una rendija puede ocasionar un accidente y la altura de un mostrador hace que quien está sentado no se vea.
En general, las personas se divide en dos: los que ayudan y los que no respetan. Son muchos los que ofrecen auxilio a los discapacitados, pero basta la desconsideración de unos cuantos para causar grandes problemas. La falta de empatía con la gente de silla de ruedas es, en muchos casos, por falta de educación. Nadie nos hace consientes de que hay que hacerle espacio a la silla en un elevador, aun si eso significa bajarse y esperar el siguiente turno.
Ahora que me a tocado empujar una silla de ruedas, entendí la brecha abismal que se abre entre quienes podemos caminar en dos piernas y quienes se tienen que auxiliar con ruedas. Me tocó experimentar que alguien se ofreciera a abrir la puerta y muchos aprovecharan el viaje para pasarse antes, o que una persona se subiera al taxi mientras nos acercábamos con la silla. Las madres con carritos compiten y avientan la carreola para ganar espacio. Cuidadito y las mires feo, son capaces de golpear. Los peores son los que por ir distraídos, pendientes de una pantalla, de teléfono o de cámara fotográfica, se tropiezan con la silla, unos hasta se van de bruces.
También pude darme cuenta que los niños son los que más ayudan. Fueron los más pequeños los que me tendieron la mano con mayor frecuencia, los que ofrecieron apretar el botón del elevador, abrir la puerta o ceder su lugar en la fila.
El de la silla de ruedas tiene que sacar diez de sus cinco sentidos para cuidarse. El que empuja tiene que estar dotado con veinte. Por eso hay muchos que van siempre con cara de angustia y preocupación. Hasta que aprendes a tomar las cosas con buen humor. Entonces, las cosas se aligeran y hasta puedes hacer chistes.
El mundo de los de la silla de ruedas también se divide en dos, los que resienten su estado y los que ya lo han aceptado. Saben que las cosas tienen otra velocidad y se toman el tiempo que sea necesario, no hay muchas alternativas.
Otra división para los de silla de ruedas se da en términos del tiempo: los que la usan mientras se rehabilitan y los que lo harán en forma permanente.
La experiencia de empuñar el manubrio de una silla de ruedas ha sido muy enriquecedora, me ha dado una perspectiva diferente y me ha enseñado la importancia de la empatía. He recibido múltiples atenciones de gente que no conocía y que seguramente no volveré a ver. Me ha llenado el corazón de esperanza y gratitud.

/home/wpcom/public_html/wp-content/blogs.dir/399/36975479/files/2014/12/img_2681.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: