Turista en mi ciudad

Termina el segundo fin de semana largo del 2014. Muchos aprovecharon para salir y disfrutar de la arena y las playas mexicanas, otros tomaron camino para destinos coloniales. Yo decidí quedarme en la Ciudad de México a turistear.
La capital del país se quedó casi vacía y esa es la mejor forma de disfrutarla. Como si supiera, mi terruño se puso de galas con un sol resplandeciente, un cielo azul adornado de nubes blancas como un rebaño de borreguitos blancos que, dependiendo de los reflejos de la luz, se pintaban de gris, de rosa o de color agua. El aire tibio era el óptimo para salir a caminar.
El Paseo de la Reforma olía a limpio y se alcanzaba a oír el trino de uno que otro pajarito que edificó su casa en la copa de alguno de los eucaliptos. Para mi sorpresa no fue lo único que escuché. De repente me sentí en la ciudad de Babel de los tiempos antiguos. Por aquí se escuchaban acentos extranjeros, allá era italiano, acá alemán, allí era francés, aquí era algo que no se lograba descifrar. Las palabras en inglés no llevaban acento texano o californiano, más bien llegaba de las cercanías de la riviera del Támesis. Muchos turistas extranjeros caminaba por la avenida desde la zona de hoteles de Campos Elíseos con rumbo al Museo de Antropología. Algunos peinaban canas, la mayoría eran muy jóvenes.
Sentí gran satisfacción al corroborar que la Ciudad de México sigue siendo un destino de interés y que nuestras culturas precolombinas siguen despertando la curiosidad más allá de las fronteras. Fui muy feliz al ver que muchos jóvenes llegaron de allende las fronteras para gozar en mi ciudad.
Observar a los turistas que entran al Museo Nacional de Antropología e Historia es sumamente interesante y divertido. Las caras de admiración y respeto ante las exposiciones permanentes, ante las inscripciones del Popol Vuh o del Chilam Balam, ante la piedra del Calendario Azteca, ante la propia edificación de Pedro Ramírez Vázquez me sitúa en un México que como mexicana no podemos ver.
La ceguera de la cotidianidad nos impide apreciar lo que está al alcance de la mano. Nos quejamos del tráfico, de los niveles de contaminación, de las manifestaciones, de la inseguridad, de la corrupción y de todo aquello que con razón nos molesta. Esa bruma nos impide ver las maravillas que sí existen en la Ciudad de los Palacios. Por esa visión nublada dejamos de ver lo que otros observan con claridad.
Nos cuentan que México sólo recibe springbrakers que vienen al exceso y no es verdad. Vi gente admirando nuestro pasado.Nos informan de muchas alertas que se emiten para no venir al país y pensamos que por ello ya nadie nos visita y eso es falso. Me topé con gente valorando las palabras de nuestros antepasados. Este fin de semana largo pude ver a muchos extranjeros disfrutando de un día de museo.
Caminaron por los pasillos, observaron el estanque y sus tortugas, recorrieron las salas, comieron en su cafetería, compraron recuerdos. Se deleitaron. Los vi sonrientes, admirados, felices. No vi caras atemorizadas, ni gente desconfiada. Los vi apreciando una ciudad que les estaba gustando y que llenaba sus expectativas.
Quise ponerme esos lentes, quise ver esa ciudad que se desplegaba a sus ojos. Me puse en la misma perspectiva de ellos y la sorpresa fue magnífica.
Mi ciudad es una chinampa muy disfrutable, resultó ser un valle escondido a mi propia percepción. Pero, al descorrer el telón, encontré las razones de estos visitantes que aprecian un lugar al que la primavera llega con anticipación, que gustan de las flores multicolores y de poder tomar una cerveza bien fría porque el termómetro marca veinticinco grados en un lugar que es majestuoso y además no es caro.
Exploré por gusto y con entusiasmo que fue de menos a más uno de los museos más importantes y ricos del mundo. No es lo mismo visitarlo cuando eres niña, cuando te llevan a rastras en el paseo escolar que cuando vas por gusto.
En este puente largo, fui turista en mi ciudad, fui parte de ese gran todo y fue una experiencia muy agradable.

20140318-104538.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: