Marihuana

Concluyeron las pláticas y conferencias en torno a la marihuana que se llevaron a cabo en el Centro Fox el pasado fin de semana. De ellas afloraron múltiples oportunidades para burlarse del antiguo presidente y de las personas que lo respaldaron y acompañaron en esta iniciativa. Hubo muchos comentarios que plateaban la duda de si en vez de que le faltara un tornillo a Don Vicente, lo que en realidad sucedía era que andaba pacheco. Hubo muchas razones para morirse de risa, pero, no hay duda, la iniciativa del ex mandatario fue valiente.
El tema es serio. Pensar en legalizar el consumo de marihuana no es trivial y su prohibición no ha sido un desacelerador efectivo de su consumo. Por otro lado, prohibirla ha generado violencia, muerte, miedo y dolor. La estrategia, es evidente, no ha sido correcta, entonces, ¿por qué seguir con ella? Parece absurdo.
Si se analiza fríamente, el consumo de marihuana es un planteamiento económico que responde a la las de oferta y demanda. Si existe una curva de demanda, por más que se quiera inhibir el trazo de la oferta, esta se va a dar. La mano invisible de Smith atravesará los ejes cartesianos y la oferta cubrirá la demanda, sea legalmente o a través del mercado negro. En el mercado negro los precios se elevan de manera artificial, le dan un valor adicionalmente innecesario al bien y el precio sube. Si se libera al mercado de esa mala practica los precios bajan, se logra el equilibrio de mercado. Desde el punto de vista mercadológico, el mercado negro le da a la marihuana un rasgo de exclusividad ya que no todos tienen acceso al producto, eso lo hace más deseado. Aumenta la demanda, se eleva el precio.
¿Quién pierde con la prohibición? Evidentemente, el consumidor que paga precios elevados, que obtiene productos que, al no estar regulados, no tienen ni normas, ni procesos de calidad para ser verificados. El productor se beneficia porque vende con un premio al precio por el riesgo que asume al vender algo ilegal.
Pero la derrama de sangre, la violencia y el terror no se pueden analizar de forma tan fría. Esta batalla está perdida. No hay forma de ganarle al mercado. Si hay demanda, la oferta saldrá a servirla. Es desde la casa que debemos combatir los consumos de sustancias que no nos parecen convenientes. No solo marihuana, alcohol, grasa, azúcares, harinas y todo lo que afecta la salud física y mental.
Nos burlamos del esfuerzo de Vicente Fox y no debiéramos. Basta abrir los periódicos para evidenciar el mal que genera el trafico ilegal de drogas, la marihuana incluida. No me refiero a los periódicos de México, también a los de España, Francia, Inglaterra, Chile, Estados Unidos o Canadá. Es tiempo de hablar en serio del consumo de marihuana y de su prohibición. A veces me da la impresión de que estamos luchando una guerra, que ni siquiera es nuestra, que ponemos recursos, muertos y lagrimas, y que, lo peor de todo, vamos perdiendo, todos, la humanidad entera.
Si hay efectos positivos o medicinales en la marihuana, ese es otro tema. El tema central es que es una droga y que le queremos endosar a otros el control del consumo. El control lo tenemos nosotros al decir: No; al enseñarles a nuestros hijos a no enajenarse con sustancias en busca de una felicidad alternativa. Ni mil guerras, ni cien mil prohibiciones, ni millones de armas tendrán la efectividad que tiene un padre o una madre al pendiente de sus hijos. Una familia en la que se eduque para evitar consumos indebidos.
Por ello, creo que es momento de hablar en serio, de la legalización de la marihuana y que cada quien se haga responsable del tramo que le toca. ¿Qué tal se vería el mundo si en vez de tener narcotraficantes tuviéramos agricultores? ¿Si en vez de narcomenudistas tuviéramos boticarios? ¿Si en vez de gasto en cuerpos armados, hubiera laboratorios dónde se mejorarán los beneficios de la planeta de canabis? ¿Si en vez de trafico hubiera un mercado regulado, con estándares claros de calidad y procedimientos sanitarios adecuados?
Lo de Fox fue una iniciativa valiente porque se atrevió a hablar de lo que todos susurramos. Tratar el tema en forma seria es empezar a vislumbrar un camino de solución. Me parece que los que se desgarran las vestiduras están sirviendo a otros intereses, pues propician el mercado negro.

20130722-095410.jpg

Anuncios

2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Danilo
    Jul 23, 2013 @ 21:51:03

    ¿Por qué Don Vicente Fox no inició el proceso de legalización de la marihuana mientras era presidente de la República? ¿Tal vez no tuvo los arrestos necesarios para enfrentar a alguien tan agresivo como Bush o será que lo que realmente desea Don Vicente es llegar a ser tan rico como el Chapo Guzman Loera? …¿por dinero es capaz de cualquier cosa?
    a saludsalud

    Responder

    • ceciliaduran
      Jul 23, 2013 @ 22:01:01

      Sin duda, Danilo, se han perdido muchas oportunidades para este problema y, en esta negligencia se le ha abierto la puerta a la muerte. Una puerta demasiado ancha y en extremo peligrosa.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: