Caminos de Michoacán

Michoacán es la tierra de mis padres, ambos nacieron en La Piedad, a la vera del río Lerma, casi en Jalisco, casi en Guanajuato, pero es territorio michoacano. Ahí viven mis tíos, mis primos, mis amigos. Ahí está el rancho de mi abuelo y el amor por una tierra que aprendí a querer desde muy niña. Aunque nací en la Ciudad de México, en la que crecí y en la que siempre he vivido, cada que mis papás podían, tomábamos camino para ir a La Piedad. Casi cada vacación de mi niñez la pasé en Michoacán, jugando en los corredores de la casa de mi abuelo, comiendo papas de carrito, jicama con vinagre y queso, yendo a las enchiladas de Enedina, acompañando a mi tía Marhta a su oficina, jugando en la fabrica de hielo de mi tía Tolla, haciéndome cómplice de Bety, mi prima, montando a caballo.
Tengo una colección muy grande de buenos recuerdos de Michoacán, no sólo de infancia, también de adulta, mi primer jefe fue de La Piedad, por años, gran parte de la operación de negocios la hice en Zinapécuaro, Panindícuaro y Ecuandureo. Conozco las luces y sombras del estado de Michoacán. Sé de sus pueblos fantasma que se han desalojado por la migración de su gente, de los pueblos habitados por mujeres, niños y viejos ya que sus hombres han migarado, principalmente a California, en busca de trabajo. Sé de sus tamales amarillos, de carnitas y de la gran capacidad de trabajo de los michoacanos. Sé de hombres y mujeres de empresa, que con inteligencia y dedicación, han hecho crecer negocios, han creado fuentes de empleo y generado riquezas por los caminos de Michoacán.
Sé, asimismo, que de unos años para acá, el territorio michoacano perdió la calma, que Apatzingan, Cheren, Zitácuaro, Buenavista, Tomatlán y tantos otros pueblos fueron invadidos por grupos delictivos como La Familia, Los Templarios y que hubo momentos en que Michoacán parecía tierra de nadie. Sé que en los últimos años estos malandrines aprovecharon las fisuras y las diferencias políticas que se causaron por tener un presidente panista y un gobernador perredista. Me da mucha pena saber que muchas empresas han decidido retirarse del estado por miedo, por falta de garantías y seguridad.
Me da mucho gusto leer que se ha creado un plan integral de paz y seguridad para regresarle a los michoacanos las tierras, los caminos, las esperanzas y la felicidad que les fueron robados por organizaciones delictivas. Recuperar la cotidianidad, la libertad de caminar por donde se desee sin el miedo de ser amenazado, de abrir las puertas de tu negocio sin el pánico a ser extorsionado. Volver a la normalidad.
Ya era tiempo de que en unidad se despoje a tanto maleante de lo que no es suyo y que a punta de amenazas y extorsiones lo arrebató a sus poseedores originales. Ya es tiempo de que los michoacanos, con independencia del color que pinten su preferencia política, regresen a ese estado de armonía que tanto les falta.
Me alegro de que los caminos de Michoacán se encuentren en proceso de ser recuperados.
Enhorabuena.

20130522-074934.jpg

Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Mauro Castro
    May 22, 2013 @ 08:33:44

    Ce, es a ti Michoacán como a mi San Pedro de Latarce, los recuerdos co. Tus tíos, tías y mis primos se todas edades, los olores pueblo, la atmósfera sepia de entonces los chasquidos de las puertas traseras, donde entraba el ganado doméstico, el olor al adobe mojado.ect
    Un beso

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

a href=’http://cloud.feedly.com/#subscriptionfeedhttpwww.ceciliaduran.wordpress.com’ target=’blanco blank’>

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: